Razones de la causa de la borriquez de estos sujetos:

…la información sobre el devenir hasta el día de hoy de la historia de las traducciones de libros al árabe—y de los libros árabes, en general—que figura en uno de los informes de Naciones Unidas sobre el desarrollo humano actual de los países árabes. En concreto, en el Arab Human Development Report correspondiente al año 2003, podemos leer que el total acumulado de libros traducidos al árabe desde la época del ya citado califa al-Mamun es de 10.000, aproximadamente la mitad de los que se traducen en España en un solo año. No hay nadie tan obtuso que dude que las traducciones de libros y de revistas científicas y culturales o de pensamiento es uno de los canales más importantes para la diseminación y adquisición de la información y para comunicarse con el resto del mundo. Y, sobre todo, para la recepción de conocimientos de valor y fiabilidad, lo que es especialmente importante en sociedades que no los producen en casi ningún campo del saber. “El movimiento de traducciones—se puede leer en el citado informe—en el mundo árabe, sin embargo, permanece estático y caótico. De media, sólo se publicaron 4,4 traducciones de libros por millón de habitantes de ese mundo en los primeros cinco años de la década de 1980, mientras que el dato correspondiente a Hungría es de 519 libros por millón de habitantes y el de España, 920 libros.”
Una de las razones principales, obvio resulta señalarlo, es el escaso número de lectores que hay en las sociedades árabes, donde se dan las mayores tasas de analfabetismo y pobreza del llamado mundo subdesarrollado o en desarrollo. Así, no debe extrañar que el número de libros publicado en el conjunto de los países árabes represente sólo el 1,1% de la producción mundial, a pesar de que los árabes constituyen el 5% de la población total.

El los países árabes en su conjunto, la producción de libros es una de las más bajas del mundo. Además, escasean los datos fiables sobre este sector industrial, pues muchos Estados árabes suelen hinchar las cifras para paliar un tanto lo dramático de la situación de la cultura literaria de la población. Se escribe muy poco y se publica aún menos; una gran parte del mercado está constituido por libros religiosos y por publicaciones con vitola educativa pero que son, en realidad, propaganda estatal de escasa creatividad y de muy poco, por no decir nulo contenido de cierto valor instructivo
La producción de literatura y de libros artísticos en el mundo árabe está todavía en peor estado que la de los libros en su conjunto. En 1996 se publicaron 1.945 libros, tan sólo el 0,8% de la producción mundial de ese tipo de libros. Los libros religiosos, por el contrario, representan el 17% del total, mientras que ese mismo género de publicaciones sólo representan el 5% de la producción internacional.A pesar de que el árabe es la lengua materna de más de 270 millones de personas, el número de ejemplares que se publican en esa lengua, como media, de una novela o de un cuento oscila entre 1.000 y 3.000. Un título del que se vendan más de 5.000 ejemplares se convierte en un gran éxito, en un best seller.
By Fernando Peregrín .
Secciones Tercera Cultura.
(Extractos)
















