Los años setenta son un inmenso filón en cuanto a música se refiere. En absolutamente todos los géneros. No sé qué tenía la leche que consumíamos en esa época que fue algo fuera de serie. Luego vino la mediocridad, las travesías del desierto que se dan entre una pieza maestra y otra rodeadas de mediocridad. Y en estos años de lujo para el buen gusto, alguien tuvo la genial inspiración de dar luz a algo como esto, que creo que a pocos dejará indiferentes…
Y sobre la semana pasada… sé que muchas revivieron tiempos pasados pero no olvidados… así que ahondando en este tipo de buenos recuerdos nos iremos un poquito más atrás en el tiempo, a una época aún más dorada que los setenta… sus papás, los sesenta… y con el bajito más grande de la música romántica de aquellos años… nuestro querido Carlitos…
Shavúa tov…














