Archive for junio 8th, 2011

junio 8, 2011

Ahmadineyad tacha a los dirigentes FIFA de “dictadores” por la polémica del velo.

por candela1

Ahmadineyad tacha a los dirigentes FIFA de “dictadores” por la polémica del velo

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, tildó hoy de “dictadores” a los miembros de la FIFA y les advirtió de que hará frente “con determinación” a su decisión de impedir a las jugadoras de fútbol de Irán disputar partidos con el velo o hiyab islámico.

“He dado órdenes para que se siga el tema y se haga frente de forma seria a esos dictadores que pretenden disfrazarse de demócratas”, afirmó.

El mandatario iraní, confeso fan del fútbol, dijo que se opone a aquellos que pretenden imponer costumbres y señaló: “Estoy orgulloso de nuestras chicas”.

Al hilo de este argumento, señaló que su país ya no considera el incidente un hecho deportivo, “sino político”, y que por ello ha pedido al vicepresidente y encargado de cuestiones relativas al deporte, Alí Saeidlu, que se haga cargo personalmente del asunto.

El pasado viernes, la FIFA decidió dar por perdido a Irán por tres goles a cero el partido de clasificación para los Juegos Olímpicos que debía disputar con Jordania después de que la federación iraní se negara a que las jugadoras saltaran al campo sin el citado velo y sin mallas bajo el pantalón.

Acto seguido, Irán presentó una protesta formal a la FIFA e incluso instó a su presidente, Joseph Blatter, a intervenir en persona para que la decisión sea reconsiderada y el partido pueda volver a programarse.

El máximo organismo del fútbol internacional desestimó, sin embargo, las alegaciones iraníes y le recordó que ya habían sido avisados con antelación de lo que sucedería si las mujeres salían al terreno de juego con ese tipo de vestimenta, prohibida por “motivos de seguridad”.

En Irán, todas las mujeres, incluidas las extranjeras y las practicantes de otras religiones, están obligadas a cubrirse la cabeza con un pañuelo y a vestir túnicas largas y amplias que las tapen de la cabeza a las rodillas.

Las mujeres, además, tienen prohibido asistir al campo para ver partidos de fútbol masculinos.

 

junio 8, 2011

No soltaremos a mil asesinos a cambio de nadie !!!

por bajurtov

junio 8, 2011

Fácil de entender, difícil de arreglar.

por ramrock

Marcos Aguinis

Para LA NACION

Lunes 30 de mayo de 2011
Fácil de entender, difícil de arreglar

Acabo de
escuchar una breve exposición de Dennis Prager, célebre experto en asuntos de
Medio Oriente, que enseña en cinco idiomas y, además de sus actividades
académicas, dirige orquestas de música clásica. Ha participado en innumerables
cursos y mesas redondas sobre el conflicto árabe-israelí. Me sorprendió al
afirmar que es uno de los más fáciles de entender, aunque difícil de resolver.
Prager es también una figura relevante en los diálogos interreligiosos. Lo hizo
con católicos en el Vaticano, con musulmanes del golfo Pérsico, con hindúes en
la India y con protestantes de diversas denominaciones. Durante diez años,
condujo un programa radial con casi todas las creencias del mundo. Se lo respeta
como una voz seria, muy informada y ecuánime.

Reconoce que los estudios,
debates y cursos sobre el tema crearon la falsa noción de su complejidad. No hay
tal cosa, dice. En 1948, Gran Bretaña fue obligada a retirarse de Palestina por
el anhelo independentista de los judíos. Previamente, las Naciones Unidas habían
votado la partición del territorio en dos Estados: uno árabe y otro judío. Los
judíos aceptaron y los árabes no, porque preferían “echar a los judíos al mar”
mediante la invasión de siete ejércitos, con el apoyo de la ex potencia
mandataria. El resultado de esa guerra fue prodigioso. Aunque el pueblo judío
acababa de emerger -muy quebrado- del Holocausto nazi, pudo vencer. Desprovisto
casi de armas, abrumado por el ingreso de sobrevivientes enloquecidos, carente
de recursos naturales y alimentos, se empeñó en salir adelante. Sus vecinos se
negaron a firmar la paz y sólo hubo fronteras de armisticio, provisionales.
Después sucedieron nuevas guerras, cuyo propósito respondía al mismo eslogan:
“Echar a los judíos al mar”.

Israel es más pequeño que la provincia
argentina de Tucumán, que el estado norteamericano de Nueva Jersey y que la
república de El Salvador. No obstante, su carácter democrático y pluralista lo
ha convertido en una espina que hiere a dictaduras y teocracias. En 1967, el
dictador egipcio Gamal Abdel Nasser, con el apoyo de Jordania y Siria, inició
acciones para demoler al joven Estado. Entre otras medidas, forzó el retiro de
las tropas de las Naciones Unidas para poder invadirlo. Israel atacó primero y
obtuvo una impresionante victoria en la Guerra de los Seis Días. Fue entonces
-recién entonces y bajo circunstancias no deseadas- que la actual Cisjordania,
hasta ese momento parte integral de Jordania, pasó a estar bajo control israelí.
Durante las casi dos décadas que duró la ocupación jordana, nunca se había
propuesto convertirla en un Estado Palestino.

Curioso, ¿verdad? Recién
empezó esa demanda cuando la ocupó Israel. Porque el propósito de fondo -la
conclusión resulta obvia- no era establecer un Estado Palestino, sino borrar del
mapa a Israel, aunque sea arrancándole pedazo tras pedazo. Se puede decir que en
esa etapa comenzó el tan publicitado conflicto palestino-israelí. Hasta
entonces, era árabe-israelí.

Apenas terminada esa Guerra de los Seis
Días, hubo una conferencia de los jefes de Estado árabes en la capital de Sudán,
donde se juramentaron los tres noes: No reconocimiento, no negociaciones, no paz
con Israel.

¿Qué debía hacer Israel? Todos los caminos estaban cerrados,
hasta que un nuevo presidente egipcio, Anwar el-Sadat, se mostró dispuesto a la
conciliación. Entonces, Israel le dio la bienvenida y aceptó la fórmula “tierras
por paz”. Se retiró de la península del Sinaí, dos veces más grande que su
propio territorio, dejando a Egipto pozos de petróleo, aeropuertos, carreteras y
nuevos centros turísticos. Hasta sacó por la fuerza a los israelíes que habían
construido la ciudad de Yamit en el sur de Gaza, para que la devolución fuese
completa.

¿Fue apreciado semejante gesto? No. Tras el asesinato del
presidente Sadat, Egipto mantuvo una paz fría e incluso produjo programas
televisivos antisemitas y antiisraelíes porque -respondía ante los reclamos-
allí “se respeta la libertad de expresión”… Más adelante, Yasser Arafat
insinuó un acercamiento, saludado enseguida con alborozo por Israel, y se
firmaron los Acuerdos de Oslo, que dieron lugar al nacimiento de la Autoridad
Nacional Palestina.

En las negociaciones de Camp David, presididas por
Bill Clinton, el premier israelí aceptó casi todas las demandas palestinas. Pero
Arafat siempre decía que no. Clinton, impaciente, le exigió que hiciera
propuestas. Arafat no las hizo. Regresó triunfante -por haber hecho fracasar la
conferencia- y lanzó otra Intifada.
Para acercarse a la difícil paz, Israel
se retiró de la Franja de Gaza. Allí no quedó un solo judío (sólo uno, Gilaad
Shalit, que las autoridades palestinas mantienen secuestrado y no permiten
siquiera la visita de las Naciones Unidas, entidades de derechos humanos o de
beneficencia). Los palestinos tenían la ocasión de poner las bases de un Estado
pacífico y venturoso. Pero en lugar de ello, usaron la enorme ayuda
internacional que reciben para proveerse de armas, bombas y misiles que usan
para asesinar a los israelíes de las localidades vecinas. Si de veras quisieran
un Estado exitoso al lado de Israel, esta conducta lo desmiente de forma
categórica. Su objetivo mayor es la extinción de Israel. Una consigna elocuente
de Hamas (la organización terrorista que controla Gaza) dice: “Nosotros amamos
la muerte como los judíos aman la vida”. Confirma una clásica declaración de
Golda Meir: “Habrá paz cuando los árabes amen a sus hijos más de lo que nos
odian a nosotros”.

¿Se puede lograr la paz con quien sólo desea matar al
enemigo? Las emisoras de casi todos los países árabes y muchos musulmanes niegan
los derechos judíos sobre Israel, incluso reconocidos en el Corán. Palestina
(nombre inadecuado, porque se refiere a los filisteos que ocuparon sólo una
franja costera) no tuvo jamás un Estado árabe independiente ni un Estado
musulmán independiente. En cambio, allí, a lo largo de la historia, se han
establecido varios Estados judíos independientes. Israel es el tercero. La
trascendencia de ese pequeño territorio se debe a los judíos. Allí consolidaron
el monoteísmo, escribieron la Biblia, dieron origen al cristianismo y ahora
convirtieron su ínfimo espacio en una potencia tecnológica.

Insiste
Dennis Prager en que es irracional culpar a Israel de casi todos los males del
mundo. Si llegase un extraterrestre, no comprendería cómo una nación tan
pequeña, trabajadora, creativa, estudiosa, democrática y anhelante de paz, pueda
ser la causa de tantos conflictos, generadora de tantos males y tantos abusos.
¿No será que la usan de chivo expiatorio? ¿No será que se le tiene demasiada
envidia? ¿No será que su ejemplo hace temblar a los totalitarismos? Es curioso
que ahora, cuando los pueblos árabes por fin se levantan contra sus tiranos,
haya casi desaparecido Israel de las noticias. No la pueden acusar de haber
generado la rebelión, aunque existieron intentos y posiblemente se vuelva a ese
recurso.

Por último, ¿qué pasaría si Israel destruyese su armamento y
decidiera abandonar la lucha? ¿Qué pasaría si los árabes destruyeran sus
armamentos y decidieran abandonar la lucha? Prager responde: en el primer caso,
habría una invasión inclemente que convertiría a Israel en una cordillera de
cenizas. En el segundo caso, se firmaría la paz el próximo miércoles.

Por
lo tanto -cierra Dennis Prager-, el conflicto es difícil de solucionar, pero uno
de los más fáciles para comprender.

© La Nacion

Publicado por Guido Maisuls
en lunes, mayo
30, 2011
junio 8, 2011

CUIDAR LAS ESPALDAS.

por ramrock

“Cada uno debía trabajar con la espada
ceñida al costado” (Nehemiah 4:12)

Israel es el
único pueblo auto crítico, la única nación en la historia que ha dejado
constancia escrita de cada uno de sus aciertos y errores, una comunidad
histórica que no ha sido indulgente consigo misma ni ha dejado pasar por alto
las faltas de respeto a los Diez Mandamientos y a las reglas de conducta moral
que les encomendó el autor de la Biblia. Mientras el resto de las
naciones sólo recuerda por escrito sus triunfos y glorias y relega al olvido
todas, cada una de sus faltas, Israel no ha permitido durante más de tres mil
años que su pueblo incurriera en el olvido de los propias caídas éticas, en la
falta de memoria sino, por el contrario, siempre se ha comprometido a
reconocerlo y retornar a la senda del bien, de la tolerancia, del
respeto a los demás y el respeto a sí mismo.
Israel es el
único pueblo de la rama monoteísta que ha sido instruido desde hace milenios en
el convencimiento de que premios y castigos no se imparten en otra vida sino que
ésta es la única que conocemos, la primera comunidad cuya
convicción es comportarse bien aquí y ahora, en este mundo, en esta vida,
dispuesto a gozar el premio o a sufrir el castigo durante el corto período que
le ha tocado vivir, y ser un ejemplo de conducta ante el mundo que,
lamentablemente, ni antes ni ahora, reconoce siquiera su honestidad.
Israel es la única parte en este sanguinario Medio Oriente
que anhela vivir en paz con sus vecinos, fiel a sus principios morales que desde
el fondo de su historia le reclaman una conducta sincera, a no incurrir en
engaño, en injusticia, y especialmente a no decir
mentiras.
La verdadera
Paz se logra a través de conversaciones y negociaciones, reconocimiento del
derecho a la vida, anhelo de vivir esta existencia en plenitud con verdad y
justicia, sin engaños ni traiciones, sin necesidad de cuidarse las espaldas de
continuo. Mientras las bombas sigan cayendo, mientras la otra
parte persiga el exterminio de Israel y se proponga borrarlo del mapa, el pueblo
judío tiene la obligación moral de cuidar y resguardar como
siempre lo ha hecho la única vida que le ha tocado vivir.
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junio 8, 2011

Una mala paz es todavía peor que la guerra.

por ramrock

COMENTARIO PERSONAL PREVIO.- Como todos sabeis, yo soy gentil (y agnóstico), no judio y nunca he estado ni creo que ya pueda estar (desgraciadamente para mi) en Israel.

Pero me encanta la historia y en especial la historia antigua, soy un profano no un erudito pero creo defenderme y por eso, este documento me parece bien, salvo porque, si de mi dependiera, no daría ni un solo territorio a los llamados “palestinos”.

Si quieren, que vivan como ciudadanos del estado de Israel Y BAJO SUS LEYES, lo cual quiere decir que SI PRACTICAN COSTUMBRES ISLÁMICAS QUE CHOCAN CON LAS LEYES DE UN ESTADO DEMOCRÁTICO, DEBEN SER TRATADOS COMO DELINCUENTES.

Sin mas.

Y ahora, el documento:

Quince
condiciones necesarias e indispensables para poder arribar a un auténtico y
permanente acuerdo Paz con los palestinos.
“Una
mala paz es todavía peor que la guerra”
Cayo
Cornelio Tácito

1.
Que la Autoridad Nacional Palestina reconozca a Israel como un estado judío y
democrático con pleno derecho a existir en su tierra ancestral.
2.
Que el liderazgo palestino implemente todas las medidas pertinentes para
combatir el terrorismo y el fundamentalismo.
3.
Que promuevan en sus territorios, la libertad y la igualdad de derechos a las
mujeres, a las religiones no musulmanas, a los homosexuales y a todas las
corrientes de opinión aunque sean minoritarias.
4.
Que se ratifique  que los límites del 67 o el armisticio del 49 no son fronteras
internacional y mutuamente reconocidas.
5.
Que se proceda en forma automática y sin precondiciones imposibles a la
inmediata libertad de Guilad Shalit de la que esta inhumanamente privado desde
hace más de cuatro años.
6.
Que reconozcan la absoluta e histórica soberanía israelí sobre la indivisible y
eterna Jerusalem.
7. Que reconozcan la absoluta e histórica soberanía israelí sobre todos los sagrados sitios bíblicos como la Tumba de los Patriarcas en Hebrón y la Tumba de Rajel situada entre la ciudad de Belén y Gilo.
8.
Que se resuelva en forma justa y equitativa, el drama de los refugiados
palestinos y de los refugiados judíos de los países árabes.
9.
Que se establezca un Estado Palestino desmilitarizado y pacífico en todo el más
absoluto sentido de su significado.
10.
Que los bloques de asentamientos judíos de Judea y Samaria son parte indivisible
del Estado de Israel.
11.
Que se establezca claramente quienes representan el liderazgo palestino, si es
la administración de Abu Mazen, el liderazgo de Hamas o las mas de las cinco
facciones de Al Fatah.
12.
Que se respete el Acuerdo de Oslo, firmado en 1995, que establece en el Párrafo
7 del Artículo 31, “Ninguna de las dos partes iniciará o dará un paso que
cambie el status de la Ribera Occidental (Judea y Samaria) y la Franja de Gaza
dependiendo del resultado de las negociaciones”.
13.
Que se reconozca fronteras seguras para el Estado de Israel, renunciando  a las
líneas de armisticio de 1967 consideradas como las “fronteras de
Auschwitz”
para el pueblo israelí.
14.
Que se desmantele completamente el mini-estado terrorista de Hamas en Gaza y la
eliminación total de la permanente amenaza de los millares de sofisticados y
letales cohetes provistos por Irán a la Hezbollah  en la frontera norte con el
Líbano.
15.
Que se aparten de la definición de un supuesto estado palestino que no existió
nunca, que aun no existe y que solo puede establecerse mediante una negociación
bilateral.
Usted
que ama la Paz y la Justicia tan necesarias para una convivencia armoniosa entre
los pueblos y entre los hombres:
¿Que
opinas de esta Paz que esta demorando tanto en llegar?
Dice
una popular canción israelí:  “Todos hablan de Paz…. nadie habla de
justicia…. Kulam medabrim al shalom…. af ejad medaber al
tzedek….”
Guido
Maisuls
Kiriat
Bialik, Israel, IL
Si no
soy yo ¿quién?, si no es ahora ¿cuando?
si es
solo para mí, ¿de que sirve?
(Hillel)