El judío que escapó del infierno nazi y de paso, inventó el bolígrafo

por bajurtov


Propanda comercial de su invento ,la birome,segun se veía en la revista argentina ”Leoplan”,en el año 1945

El judeo-húngaro-argentino Ladislao Biro

El boligrafo moderno, práctico, desechable y de poco costo, fue inventado en 1940, por el húngaro Ladislao Josef Biro y el químico Georg Biro, ante la necesidad de crear un bolígrafo eficiente, ya que existían las plumas estilográficas que aparecieron en el siglo XIX, pero que su tinta tendía a espesarse.
Los materiales con que son fabricados los boligrafos van desde el plástico hasta el oro.

Ladislao Biro

László József Bíró

Nacimiento 29 de septiembre de 1899
Budapest, Reino de Hungría

Fallecimiento 24 de noviembre de 1985 (86 años)
Buenos Aires, Argentina

Otros nombres

Ladislao José Biro

Ocupación

Inventor y periodista
Conocido por Bolígrafo
László József Bíró, conocido en la Argentina como Ladislao José Biro (n. Budapest, Reino de Hungría, 29 de septiembre de 1899 – † Buenos Aires, Argentina, 24 de noviembre de 1985), fue un inventor y periodista húngaro, nacionalizado argentino que realizó un total de 32 inventos, entre ellos el bolígrafo, que le dio fama internacional.

En su país natal su carácter inquieto lo había llevado a desempeñar oficios variados: despachante de aduana, corredor de automóviles, vendedor a domicilio, escultor, pintor e inventor.1
Cuando Ladislao tuvo la idea del invento que lo haría famoso, el bolígrafo, ya había inventado una lapicera fuente, una máquina para lavar ropa, un sistema de cambios automático en los autos y un vehículo electromagnético. La historia cuenta que, siendo periodista, estaba molesto por los trastornos que le ocasionaba su pluma fuente cuando esta se le atascaba en medio de un reportaje. Entonces, junto con su hermano Georg, quien era químico, logró una tinta que era muy útil para la escritura a mano, pero que no podía utilizarse con la pluma pues se trababa al escribir. Pero Ladislao obtuvo la idea de como resolver este último inconveniente observando a unos niños mientras jugaban en la calle con bolitas que al atravesar un charco salían trazando una línea de agua en el piso seco: ahí se dio cuenta de que en vez de utilizar una pluma metálica en la punta, debía utilizar una bolita. La dificultad de trasladar ese mecanismo a un instrumento de escritura residía en la imposibilidad para desarrollar esferas de un tamaño suficientemente pequeño. Ladislao Biro patentó un prototipo en Hungría y Francia, en 1938, pero no lo llegó a comercializar. Ese mismo año, Agustín Pedro Justo, quien pocos meses antes había dejado de ser Presidente de la Nación Argentina, lo invitó a radicarse en su país cuando de casualidad lo conoció en momentos en que Biro estaba en Yugoslavia haciendo notas para un periódico húngaro. Agustín Justo lo vio escribiendo con un prototipo del bolígrafo y maravillado por esa forma de escribir se puso a charlar con él. Biro le habló de la dificultad para conseguir una visa y Justo, que no le había dicho quien era, le dio una tarjeta con su nombre.1
Biro no se decidió en ese momento a ir a la Argentina, pero en mayo de 1940, al comenzar la Segunda Guerra Mundial, él y su hermano emigraron a la Argentina junto con Juan Jorge Meyne, su socio y amigo que lo ayudó a escapar de la persecución nazi por su origen judío.1 Tiempo después su esposa Elsa y su hija Mariana desembarcarían también en Buenos Aires. En ese mismo año formaron la compañía Biro Meyne Biro y en un garaje con 40 operarios y un bajo presupuesto perfeccionó su invento, realizando el 10 de junio de 1943 una nueva patente en Buenos Aires. Lanzaron el nuevo producto al mercado bajo el nombre comercial de Birome (Acrónimo formado por las sílabas iniciales de Biro y Meyne). Al principio los libreros consideraron que esos «lapicitos a tinta» eran demasiado baratos como para venderlos como herramienta de trabajo y los vendían como juguetes para chicos.1 Al respecto, en su última entrevista antes de fallecer, Biro afirmó: “Mi «juguete» dejó 36 millones de dólares en el tesoro argentino, dinero que el país ganó vendiendo productos no de la tierra sino del cerebro”.
Cuando comenzaron a promocionarse se les llamaba esferográfica y se hacía hincapié en que siempre estaba cargada, secaba en el acto, permitía hacer copias con papel carbónico, era única para la aviación y su tinta era indeleble.
En 1943 licenció su invento a Eversharp Faber, de los Estados Unidos, en la entonces extraordinaria suma de USD 2.000.000, y en 1951 a Marcel Bich, fundador de la empresa Bic de Francia.

Así eran las biromes fabricadas por los hermanos Biro y Meyne.
La sociedad formada por Biro y sus socios quebró, aquejada por falta de financiamiento y por nuevos inventos que no tuvieron éxito comercial. Un antiguo proveedor, Francisco Barcelloni, intentó entusiasmar a Biro para fabricar un bolígrafo de bajo costo. No logró convencerlo y se instaló por su cuenta; mejoró el flujo de tinta y ensayó una bolilla de triple dureza. Posteriormente, Barcelloni contrató a Biro para la dirección de la nueva fábrica.
[editar]Otros inventos

A lo largo de su vida desarrolló muchos otros inventos, algunos de los cuales se han vuelto muy populares. Entre ellos podemos nombrar:
Inventó un perfumero usando el mismo principio que el bolígrafo. Más tarde, con el mismo principio se crearon los desodorantes a bolilla.
Un modelo de pluma estilográfica (1928)
Una máquina de lavar (1930) que, según la anécdota, construyó para su esposa Elsa Schick;
Una caja de cambios automática mecánica (1932), cuya patente fue adquirida por General Motors que al mismo tiempo estaba desarrollando una caja hidráulica. Se presume que GM adquirió su invento para eliminar la posible competencia.
Un termógrafo clínico (1943).
Un proceso continuo para resinas fenólicas (1944).
Un proceso para mejorar la resistencia de varillas de acero (1944).
Un dispositivo para obtener energía de las olas del mar (1958).
Un sistema molecular e isotópico para fraccionamiento de gases (1978).
En Argentina el 29 de septiembre, día de su nacimiento, se conmemora el Día del Inventor.
[editar]Perfumes

Poco conocidos, figuran en The Encyclopaedia of Perfume varios perfumes registrados por la compañía Biro, Meyne & Biro.

Symphony Biro, Meyne & Biro 1945

Voix du Cœur ” ” ”

Voix de France ” 1947 ”

Voix de la Forêt ” ” ”

Voix de Paris ” ” ”

Voix du Ciel ” ” ”

Anaïtis ” 1948 ”

Chou-Chou ” 1947 ”

Parforce ” ” ”

Pathetique ” ” ”

Sympathy ” ” ”

Flower Speak Meyne & Biro ” ”

No 71 Biro, Meyne & Biro 1948 ”

No 72 ” ” ”

No 73 ” ” ”

No 74 ” ” ”

No 75 ” ” ”

Chant du Ciel ” ” ”

Chant d’Espoir ” ” ”

Chant d’Étoile ” ” ”

Chant de Paris ” ” “

One Comment to “El judío que escapó del infierno nazi y de paso, inventó el bolígrafo”

  1. ¡muy interesante! El boligrafo (asi lo conocemos de este lado del charco) es un invento que hoy es utilizado en todo el mundo, facilito la escritura para todos, ¡y es uno mas de miles de inventos judios! (para aquellos que dicen que no han aportado nada al mundo)

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