¿Como hacer matzá?:

por as1944

Toda matzá a ser consumida durante los ocho días de Pesaj debe contar con una estricta supervisión para garantizar que no es jametz; sin ésta, no debe utilizarse. Además, hay otra mitzvá en las matzot: que sean “cuidadas”, es decir, elaboradas especialmente con el expreso fin de cumplir con ellas la obligación de comer matzá en Pesaj -leshém matzat mitzvá-, como expresa el versículo: Y cuidaréis las matzot (Exodo 12:17). 

Muchas autoridades sostienen que la mitzvá de comer matzá en la primera noche de Pesaj sólo puede cumplirse utilizando matzá shemurá ”matzá cuidada”.

¿Cómo “cuidamos” la matzá?.

– Desde el momento en que se cosecha el trigo y se lo lleva al molino para convertirlo en harina es mantenido bajo una minuciosa supervisión cuidando que no entre en contacto con agua u otro tipo de humedad.

– También se revisa que el trigo esté limpio y entero y no hinchado o brotado.

– Los molinos y demás utensilios empleados en el proceso de molienda, envasado y transporte deben estar igualmente limpios y secos.

– La harina no debe ser utilizada para hornear la matzá el mismo día en que fue molida, pues todavía está caliente como consecuencia del procesamiento y ello la hace más susceptible de fermentar en el momento del amasado.

– Asimismo, el amasado no debe realizarse cerca de un horno o una ventana abierta a través de la cual entra el sol, por temor a que la masa se caliente y fermente rápidamente.

– El agua que se emplea para hacer la masa también requiere de un cuidado y preparación especiales [como se detalla en la siguiente sección].

– Se debe cuidar que todos los utensilios y maquinarias empleados en el proceso de preparación de las matzot -desde el tamizado de la harina hasta el horneado- estén siempre limpios y relucientes, sin hendiduras, para evitar que restos de una tanda de masa se mezclen con la de la siguiente.

Existen, además, otras precauciones que deben tenerse en cuenta en la preparación de la masa, el amasado, y al introducir la masa en el horno. Todas estas medidas cautelares se realizan, paso a paso, declarando una y otra vez que son con el fin de obtener matzá para cumplirla leshém matzá mitzvá.

Dado que la matzá común es también vigilada -tal como describimos anteriormente, desde el momento en que se muele el trigo- ¿en qué se diferencia de la denominada matzá shemurá? La diferencia radica en que la ha sido “cuidada” aun en los pasos previos; es decir desde el momento en que el trigo es cosechado en los campos, en tanto que la “común” lo es recién a partir de la molienda.

¿Qué otras precauciones adicionales se toman en el “cuidado” de la matzá shemurá? El trigo es segado antes de que la espiga se haya secado por completo, mientras aún conserva su color natural, pues una vez que ésta se seca totalmente tornándose blanca ya no absorbe agua de la tierra, y al humedecerse con las lluvias podría llegar a fermentar y tornarse jametz pese a que todavía se encuentra unida a la tierra. Luego, los granos de trigo son llevados al granero para ser secados y trillados, y posteriormente son revisados escrupulosamente para cerciorarse de que no haya granos partidos o brotados. La cosecha es supervisada minuciosamente en cada paso hasta ser molida y convertida en harina.

La mayoría de las autoridades halájicas sostienen que basta con vigilar el trigo desde la molienda hasta que se termina de hornear siendo esta matzá apta para cumplir con la mitzvá de comer matzá en Pesaj. Sin embargo, otros sostienen que el trigo debe ser “cuidado” desde la siega. Por lo tanto, aquellos que son estrictos en cuanto a la observancia de las mitzvot y en Pesaj esto es más común que en el resto del año, se cuidan de utilizar solamente matzá shemurá. No obstante, todos deben tratar de que al menos las matzot utilizadas las dos primeras noches del Seder cuando se cumple la mitzvá de la Torá de comer matzá sean matzá shemurá. También se debe repartir a los demás comensales al menos un kazáit (28 gr.) de esta matzá en estas dos noches, para cumplir la mitzvá, pues el resto de los días de Pesaj no es obligatorio comer matzá sino optativo.

MATZOT HECHAS A MANO Y MATZOT DE MAQUINAS

A lo largo de todas las generaciones el pueblo judío ha observado escrupulosamente todos los detalles relacionados con el “cuidado” de las matzót preparándolas especialmente para ser utilizadas en cumplimiento de la mitzvá. Durante siglos, el método de preparación se mantuvo inalterable. Manos ágiles llevaban a cabo cada parte del proceso, desde el estirado de la masa hasta el fin del horneado de las matzot.

Aproximadamente ciento cincuenta años atrás [en el año 5616 (1855)] fue inventada una máquina para hornear matzot. La mayor parte del proceso -sino todo- fue automatizado, y las matzot mismas ya no eran tocadas por las manos del hombre. La introducción de esta nueva máquina generó una gran controversia entre los Rabinos de aquella época, polémica que perdura hasta el día de hoy. Algunas autoridades permitieron las matzot hechas a máquina mientras que otras las prohibieron, y cada una respaldaba su postura ofreciendo razones válidas.

Aquellos que permitieron su uso argüían que este tipo de matzot era preferible puesto que el proceso automatizado es mucho más rápido que el artesanal, haciendo menos probable que la masa leude y se torne jametz. No obstante, se requería un cuidado especial para mantener la máquina siempre limpia y sin restos de masa, entre el procesamicnto de una tanda y la siguiente.

Por otra parte, aquellos que prohibieron su uso sostenían que, por cuanto todo el proceso de preparación de la matzá-desde el amasado hasta el horneado- requiere indefectiblemente de la intención conciente, en cada paso, de cumplir con la mitzvá de la matzá [leshém matzá mitzvá], como las máquinas no pueden tener esta intención, las matzot preparadas con ellas, al carecer de este requisito esencial no son aptas para su consumo en Pesaj. Un segundo motivo se basa en la complejidad de la máquina, lo cual hace que sea extremadamente difícil limpiarla bien de forma que no queden restos de masa en los engranajes y ranuras, pudiendo ocasionar -Di-s libre- que todas las tandas subsiguientes se vuelvan jametz. Además, dado que las partes de la máquina son metálicas y su movimiento acelerado genera fricción, y por lo tanto temperatura, es posible que fermente en un corto período de tiempo. Otro motivo: se nos ha transmitido por tradición que la fermentación de una masa preparada a mano tiene lugar, si se deja de trabajar, durante dieciocho minutos pero en cuanto a la preparada con máquina carecemos de tradición al respecto. Puesto que es factible que dicha masa fermente más rápidamente, debemos ser rigurosos, según la opinión de estas autoridades, y conservar el método original de prepración a mano.

También surgió otra objeción: La utilización de estas matzot podía llegar a perjudicar a los pobres, pues muchas familias indigentes esperaban con ansiedad las semanas (y meses) anteriores a Pesaj para trabajar en la preparación de las matzot y ganar lo suficiente para proveer a sus familias de lo necesario para la Festividad.

Por su parte, aquellos que permitieron las matzot hechas a máquina respondieron a su vez a todos estos argumentos, y hoy en día, en la mayoría de las comunidades, es comúnmente aceptado el uso de matzá hecha a máquina. Sin embargo -como vimos anteriormente- uno debe procurar utilizar matzot hechas a mano al menos para cumplir con la mitzvá de comer matzá en el Seder. Algunas personas son aún más estrictas y utilizan sólo matzot hechas a mano durante toda la Festividad de Pesaj.

Como sea, todos coinciden en que las matzot deben adquirirse de una fábrica cuyo personal es conocedor de las leyes, temeroso de Di-s, y puntilloso en todo el proceso verificando que el trabajo se desarrolle bajo los más estrictos requerimientos de la ley Judía.

Extraído de “Nosotros en el tiempo”. Editorial Kehot

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