DESFILE DE IDIOTAS, ESTÚPIDOS, NECIOS Y DESCEREBRADOS…

por Capitan M. Becker

Aunque a algunos lectores les parezca una exageración, estamos rodeados de idiotas por todas partes y sugiero que no se lo tomen a chiste porque vivir en una sociedad repleta de estúpidos descerebrados requiere una buena dosis de paciencia y algo de suerte para no verse uno envuelto en un drama orquestado por cualquier ignorante tarugo. Un sabio maestro que tuve me advirtió, cuando apenas yo era un niño, que podía tener amigos de todas las clases sociales y colores, de todas las religiones y creencias, por más absurdas que fueran, pero que me cuidara bien de tener entre mis amigos a un estúpido idiota. La primera pregunta que se me ocurrió hacerle fue cómo podría distinguir a un estúpido idiota del que no lo era y su respuesta no pudo ser más lacónica: “Es absolutamente imposible…”

La lengua española es una de la más ricas del mundo en ofrecer todo un arsenal de definiciones y adjetivos para señalar a un idiota, así que, en líneas generales, podemos hoy definir a un estúpido idiota como un individuo impresentable, engreído, que se cree muy listo, que está seguro que sabe de todo y además, cuando opina sobre algo, lo hace “ex cathedra” a pesar de que en su forma de expresarse, tanto oral como por escrito, evidencia un absoluto desconocimiento, no solo de tal o cual materia sino de todas las formas más simples para la comunicación humana.

Ello me hizo pensar ( como cualquier alumno aventajado que desea superar a su maestro ) que no era tan difícil detectar a un estúpido pero me equivoqué, mi maestro tenía razón: un estúpido idiota no se ve, ni siquiera se intuye, es indetectable, aparece siempre por sorpresa y te pilla desprevenido, no se parece en nada al clásico “tonto del pueblo”, se mueve a tu alrededor y nunca notas su presencia, surge en el sitio más inesperado, en tu centro de trabajo, en la calle o en la TV y cuando lo tienes ante ti ya es demasiado tarde… Prepárate para un sofocón, para una pelea o para correr porque el estúpido idiota no tiene otra cosa que hacer y no hay nada que le guste más a un descerebrado idiota que “soltar” “escupir” o vomitar su perorata, aprovechando algún tema en concreto, para subirse al carro de la dialéctica e intentar “brillar”, por todos los medios, con su arsenal de estupideces.
La llamada Operación Pilar Defensivo que han llevado a cabo las Fuerzas de Defensa de Israel para defenderse, precisamente, de salvajes asesinos de la peor especie, ha sido -y todavía es- motivo de estudio sociológico para tratar de entender a la masa de descerebrados que intenta opinar sobre algo y sobre todo estudiar profundamente, mediante las neurociencias, el funcionamiento de un cerebro antijudío. Los grupos de investigación más conservadores y quizás también los más comedidos, pensaban que se trataba simple y llanamente de un estúpido individuo, de un idiota inculto y que el cerebro de un necio, falto de inteligencia, podía ser definido simplemente como una masa encefálica incapacitada para cumplir su función como órgano de la economía (así se llama en medicina) con el consiguiente desarreglo y repercusión en el resto de órganos del cuerpo humano.
Universidades norteamericanas, europeas e israelíes de prestigio, siguen con esa investigación desde hace más de veinte años; se han escrito libros y se han publicado trabajos que nadie desea concluir porque todos aseguran que hay tema para tanta cantidad de tomos como tiene la Enciclopedia Británica pero elevada al cubo… Lo que se tiene bien claro es que el cerebro antijudío no funciona como tal, no pude ser un cerebro al uso el que es “capaz” de gestionar tamaño crimen contra un grupo humano y descargar tanta maldad, no es posible explicar cómo un ser humano en pleno uso de sus facultades mentales puede desarrollar un relato de odio genocida contra miembros de su misma especie y sobre todo es absolutamente patológico que un individuo pueda expresar esos sentimientos basados en, intereses, luchas y guerras que milenios atrás se tomaron como excusa para satanizar al enemigo o manifestarlas ahora con un libelo de siglos que desde la Edad Media hasta la Rusia de los Zares se sustentan en un escrito infamatorio y carente de sentido para denigrar a los judíos con el único fin de “justificar” los “medios” para atacar o exterminar a un grupo humano.
Así pues, para los neurocientíficos, un cerebro antijudío solo puede explicarse desde una evidente patología esquizoide que lo lleva a conformar los “fantasmas necesarios” para intentar exponer una irrealidad literaria que lo excluye como único e irrepetible (esa es la definición de un cerebro) y lo conduce por tanto a la desaparición como individuo y a arroparse, esconderse y camuflarse en la turba, en la chusma, en la masa uniformada que acepta y difumina todas sus insuficiencias…

La comunidad científica en todo el mundo ha escudriñado las imágenes que han ido llegando no solo de los miles de cohetes lanzados contra las ciudades de Israel sino que ha puesto especial atención en la turba fanática de los asesinos del islam cosiendo a puñaladas a palestinos disidentes, encima del capó de un automóvil, mientras circula por las calles aterrorizando a todos los vecinos, o arrastrando cadáveres de supuestos espías de Israel, tras sus motocicletas, por toda la Franja de Gaza, en una orgía de sangre que hace de las antiguas tribus antropófagas unos angelitos del cielo comparados con los enloquecidos terroristas de Hamas. Los científicos aseguran con claridad meridiana que estos asesinos sanguinarios son en primer lugar eso: fanáticos asesinos que, con el Corán en una mano y un cuchillo en la otra, aplican su ley de la calle (la ley de Gaza Street) como corresponde a los bárbaros de un siglo XXI que han asegurado que matarán a todo el que le lleve la contraria no solo en Gaza sino en todo el mundo…
Sin embargo, lo más interesante de esta investigación, a mi juicio, es el listado de intelectuales y su “corte” de admiradores que han expresado su opinión por escrito, gritando a los cuatro vientos, que los palestinos son Hamas y que por tanto se trata de un Estado que lucha por su independencia y demás necedades pseudorevolucionarias… Tamaña estupidez -señala el estudio- choca con la evidencia de que no existe tal Estado desde el punto de vista legal y quien controla ese territorio no es más que una banda de degolladores del islam que tiene atrapada con sus garras a una comunidad árabe, mal llamada “palestina” y que además le sirve de parapeto, escudo humano que ni siquiera puede escapar hacia Egipto para buscar refugio, un derecho universal reconocido, mientras se dirime la cuestión en un enfrentamiento armado porque inmediatamente serían degollados…
Esta lista de estúpidos idiotas es de lo más variopinta. En ella encontramos desde algún que otro premio Nobel a presidentes de naciones como Venezuela o Bolivia, “cortitos” de entendimiento al expresar abiertamente la irrealidad del mundo y de la vida que tienen en su cabeza hasta toda una pléyade de periodistas que tergiversan las noticias con maquiavélicas “opiniones” que de ninguna manera podrían ser aceptadas como “opinión” en un noticiero desde el punto de vista de la información y mucho menos desde el punto de vista moral y profesional… El colmo de la idiotez puede estudiarse en un capítulo de más de cincuenta folios, en el que he tenido el gusto de colaborar, donde están detallados todos los “discursos” de los “opinadores” en Internet que expresan sus estúpidas apreciaciones sobre lo que acontece en Oriente Medio pero curiosamente intentando, en no más de diez líneas, explicar toda la historia del mundo y a ese gran protagonista “perverso” y “endemoniado” que es el pueblo judío como protagonista y culpable indiscutible de todo…
Es ahora, cincuenta años después, cuando sigo dando la razón a mi maestro, el estúpido, el idiota, el necio y el descerebrado son imposibles de detectar mientras tienen la boca cerrada y se abstienen de hacer algo fuera de lo que parecería normal como degollar en la vía pública, colgar de una grúa a hombres y mujeres por ser homosexuales, cortarle la cabeza a un pobre desgraciado ante las cámaras de un telediario porque ha dejado el islam para convertirse al cristianismo, o apedrear hasta la muerte a una mujer adúltera delante de todos sus vecinos…
Lo que no me dijo mi querido maestro es que aquel que deja por escrito su apoyo y aplauso a unos salvajes asesinos, aquel que insiste en que estos individuos grabados por las cámaras, en todos sus delitos, son una suerte de “frente liberador de masas oprimidas”, se han retratado para siempre como unos necios tan peligrosos como esos fanáticos criminales; terroristas que han matado en todo el planeta a miles y miles de personas inocentes que no tienen nada que ver con los conflictos y que no saben nada de guerras…
Esos necios arrogantes, esos estúpidos idiotas, esos descerebrados, son objeto de estudio porque lo más aberrante y sucio de la condición humana se deja entrever en cada una de sus palabras y en la retahíla de oraciones que no son más que un mal plagio del discurso mesiánico de unos criminales terroristas del islam. Más pronto de lo que ellos creen se van a tragar todas sus palabras y no será por ninguna amenaza y mucho menos por una represalia. Será muy pronto porque una ética universal ya recoge todas las apreciaciones morales y todos los sentimientos religiosos. Quizás el único “castigo” que reciban sea el de sus propios “palmeros”, una turba impresentable que surge y desaparece como todo insulto a la inteligencia pues como dijo Emil Ciorán cuando se carece de cerebro, para desfilar como Hamas solo se necesita una médula espinal…
MIAMIDIARIO.COM (Alfonso M. Becker)

5 comentarios to “DESFILE DE IDIOTAS, ESTÚPIDOS, NECIOS Y DESCEREBRADOS…”

  1. Hace algunos días precisamente que llegué a la conclusión de que a nivel mundial hay una epidemia de retraso mental.
    Nada mas aquí en Patria Judía ingresan a diario unos pocos de estos BOBOS útiles y hasta pretenden que nosotros cambiemos nuestros ideales y nuestra posición con respecto al soberano estado de Israel.
    A ellos les digo que nosotros cambiaremos nuestra posición el día que llueva hacia arriba.

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  2. Lo màs curioso es que muchos de los antisemitas dicen llamarse “cristianos” ¿acaso no han leìdo la promesa de Dios a Abraham, antepasado del pueblo judìo? “Bendecirè a los que te bendijeren y maldecirè a los que te maldijeren.” como decìan por ahì si tanto odias a Israel empieza odiando a Jesucristo y a Marìa.

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  3. Magnifico escrito. LA estupidez humana no tiene limite, desde luego

    Abarca desde los vociferantes violentos de las calles de Gaza que claman por la muerte de israelies inocentes, hasta los “intelectuales y solidarios” activistas pro palestinos de Europa,que desde sus poltronas (manchadas de sangre en algunos casos) justifican el terror y la violencia contra el pueblo de ISrael

    Aqui, en el blog, como afirma Edwin, vemos no pocos pencos excasamente lucidos, que no tienen ningun problema moral en justificar e incluso aplaudir el terrorismo de Hamas

    Y se creen muy solidarios, muy concienciados, muy activistas, muy guays, …

    pero solo son muy gilip-ll-s

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  4. Y lo más increíble es cuando esos estúpidos no se dan cuenta de lo imbéciles que son y creen en amigos imaginarios

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  5. LO MAS INCREIBLE Y PEOR ES QUE HAYA TANTOS EN LA ONU….

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