KHALED MESHAAL: CON LA MUERTE EN LOS TALONES…

por writeintheglobaljungle.com

LA POLÍTICA INVISIBLE Y SU HISTORIA INTERMINABLE

ALFONSO M. BECKER

ALFONSO M. BECKER

(MIAMIDIARIO.COM)

Era un mediodía pegajoso de septiembre de 1997 y el comandante de Hamas echaba un sueñecito en el sillón de su oficina en Jordania. Unos turistas canadienses que paseaban

por la calle y compraban postales en los pequeños comercios, se acercaron a la vivienda de Khaled Mashaal. Dos de ellos se atrevieron a preguntar en francés a uno de los guardias de seguridad por el enclave arqueológico de Petra, con un mapa en la mano indicando que eran profesores de Historia de la Universidad de Otawa y querían saber si había transporte para hacer los doscientos kilómetros hasta la ciudad de los nabateos mientras otros tres, atractivas mujeres, se desplazaban por la parte de atrás haciéndose, a ojos de todos, fotografías de recuerdo; tomaron asiento en una mesa a la puerta de un pintoresco restaurante y se dispusieron a comer un delicioso plato de shish kebab con abundantes refrescos y una tetera con tres vasitos repletos de nana. Las tres eran mujeres katsas, oficiales de la inteligencia israelí vestidas al modo occidental y con apariencia de estrellas de Hollywood. Usaban glamurosas gafas de sol Rayban y cada una de ellas llevaba una pistola Beretta-92 en la cintura oculta bajo sus blusas de seda.

Tres coches alquilados se encontraban aparcados en distintas zonas próximas y cada mujer fue a reportar información a los vehículos, dejaron sus armas y después se agruparon en un taxi que las esperaba para llevarlas al aeropuerto de Ammán. Mientras tanto, el agente “Quebec”, de la unidad Kidon, subió al tejado de la residencia y estranguló con un cable de acero a un fedayin que hacía guardia sentado en una silla metálica con un AK-47 posado en sus piernas. Bajó por las escaleras interiores a un patio y observó por una ventana que el objetivo dormía plácidamente en el sillón de su oficina. Cuando Khaled Mashaal, el jefe de los terroristas de Hamas, despertó, era agarrado por el cuello y alguien le estaba inyectando un veneno mortal que lo dejó paralizado. Solo acertó a ver que unos de los guardias de la puerta entró y se abalanzó con un periódico para golpear al agente “Quebec” que forcejeó con el guardia, lo derribó al suelo y salió corriendo hacia la calle en dirección al vehículo de primera opción…

Las tres mujeres despegaron en un vuelo regular hacia Madrid y los siete hombres restantes del comando, repartidos en los tres automóviles, condujeron a toda velocidad hacia tres puntos distintos de la frontera con Israel. El vehículo del agente “Quebec” iba conducido por su compañero, el que le cubría la retirada en la calle con un subfusil ametrallador que llevaba puesto un silenciador. El estrés de la huida, callejeando y buscando la ruta 40 que era la carretera hacia Jerusalem, les impidió darse cuenta que estaban siendo seguidos por un palestino a bordo de un coche que conducía un policía jordano de paisano que había sido puesto al tanto del atentado contra el comandante de Hamas. Hubo intercambio de disparos y el coche de los agentes israelíes quedó inutilizado. Los dos agentes del Mossad bajaron del automóvil y dispararon contra sus perseguidores pero por detrás ya les apuntaban miembros de una patrulla militar jordana. “Quebec” y su compañero fueron reducidos y llevados a un cuartel de la inteligencia de Amman.

Los teléfonos rojos comenzaron a sonar… El primero en hacer una llamada fue el rey Hussein de Jordania:

-¡Qué diablos está pasando que tengo aquí a dos agentes del Mossad que le han inyectado un veneno al comandante de Hamas!

-Pues… ¡Que se joda ese hijoputa! -contestó Benjamin Netanyahu-

-¿Estás loco Bibi? ¡Khaled Mashaal está agonizando en el hospital! Esto va a crearme graves problemas y tus dos agentes corren el riesgo de ser linchados por los palestinos. Se los entregaré a los palestinos ¿me escuchas? es la única forma que tengo de actuar en un asunto como este… no voy a mezclarme en esto…

-Si les ocurre algo a mis dos agentes te puedo asegurar que tus problemas se agrandarán hasta el infinito… -y Benjamin Netanyahu colgó el teléfono-

La siguiente llamada del rey Hussein fue a Bill Clinton en la casa Blanca. El rey de los jordanos lo puso al tanto de la situación y el grave problema que se le venía encima con la turba palestina que ya se manifestaba por todas las ciudades de Jordania. El presidente de los Estados Unidos estaba en esos momentos leyendo el informe de una delegación británica sobre la muerte de la princesa Diana de Gales y su amante Al Fayed. Encima de su mesa también tenía otro informe de la inteligencia francesa sobre el accidente que resultaba de lo más sospechoso porque parecía calcado al de los británicos…

-¡Bien! Me pondré al habla con Netanyahu… -contestó Clinton-

-¡Pero este tío se muere! ¡Se me va a echar la gente encima! ¡Tienes que hacerle entrar en razón, Bill!

-Dame una hora… -insistió Clinton-

A los treinta minutos Benjamin Netanyahu se puso al habla con Hussein de Jordania y le expuso la solución… El jefe del Mossad llevaría el antídoto para el veneno inyectado a Mashaal a cambio de los dos agentes de la inteligencia israelí y todos contentos… Pero el rey Hussein le dijo que eso no era suficiente para su política convincente con los palestinos y le amenazó con que la C.I.A. apoyaba su propuesta de ofrecer algo más para calmar los ánimos de los palestinos… Ese algo más eran 70 presos palestinos y el jeque Áhmed Yasín, viejo tetrapléjico cofundador de Hamas que estaba condenado a cadena perpetua en Israel.

-Escúchame bien, Bibi, -explicó Hussein- trabajamos en el mismo equipo pero yo soy el que te aguanta aquí a los palestinos, yo soy el que me juego la vida con miles de terroristas armados mientras tu juegas a los espías… y yo soy el que le va a obsequiar a los palestinos con los presos y su jeque de los cojones… Y como tu dices… Todos contentos… ¡Ah! Olvidaba decirte que Madeleine Albright viene para felicitarme por salvar a tus agentes y quedar como un héroe ante los palestinos, así que no jodas el evento. Ahora todo quedará tranquilo por una temporada.

Dos horas después, el general Dani Yatom, jefe del Mossad, le llevó a Hussein el antídoto y volvió a Jerusalem con los dos agentes israelíes y con la carta de dimisión firmada. Las tres mujeres katsas, oficiales del Mossad, “saltaron” de su despacho del CNI (Centro Nacional de Inteligencia española) a un nuevo destino en Sudáfrica con pasaporte francés y como ejecutivas de una cadena de hoteles. El jeque Áhmed Yasín continuó con mucho mas fervor islámico llamando a los atentados suicidas contra Israel en autobuses, restaurantes, centros comerciales y al exterminio de todos los judíos para conseguir toda la tierra palestina desde el mar hasta el Jordán… Y los atentados terroristas subieron de tono, igual que la voz del jeque, y se cometieron en territorio israelí. En marzo del 2004, Ariel Sharón envió helicópteros de ataque que dispararon misiles contra el jeque y sus guardaespaldas matándolos en el acto.

Durante esta semana última, en diciembre del 2012, el Mossad tenía, otra vez, totalmente preparada la operación para matar a Khaled Mashaal en su primera e histórica visita a la Franja de Gaza. La operación iba a llamarse “Acabar con el nido” pues se le iba a lanzar un misil desde un drone cuando estuviese celebrando los actos del 25 aniversario de la organización terrorista Hamas con el jefe de gobierno Ismail Haniyeh al frente y toda la cúpula de terroristas asistentes al acto. Todos los dirigentes de Hamas llamaron, en esa fiesta del terror, a la destrucción de Israel y al ataque a muerte contra los judíos, todos hablaron de “limpiar” la tierra palestina de judíos, desde el mar hasta el río Jordán, todos dijeron que la lucha armada era el único camino y la única forma de vida de los palestinos hasta la muerte.

Pero de nuevo sonaron los teléfonos rojos y advirtieron a Netanyahu que todos los aliados se le echarían encima si desbarataba el proyecto de paz de Occidente. Todos advirtieron a Netanyahu que esa operación no debería considerarse ni siquiera como un efecto espectacular y patriótico para ganar las próximas elecciones de Enero en Israel.

El presidente Barack Obama cogió el teléfono rojo y le recordó que ninguna opción que estuviese por encima del proyecto de Washington para Oriente Medio sería aceptada por la Casa Blanca, le deseó a Netanyahu un Feliz Janucá y le aseguró que el futuro de Israel iba por el mismo camino que el de los Estados Unidos y el de las democracias occidentales: una guerra interminable contra el terrorismo y un horizonte de paz que todavía estaba lejos…

2 comentarios to “KHALED MESHAAL: CON LA MUERTE EN LOS TALONES…”

  1. Bueno,dicen que a la tercera va la vencida…

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  2. SI NO MUERE POR LAS BALAS, MORIRA DE SIDA

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