Reportaje a Jorge Judzon

por bajurtov

Personaje Pujante Popular. Jorge Judzon

 

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Dinámico y optimista, su teléfono no para de sonar. Odiado y amado, a nadie le resulta indiferente.
Dice ser feliz y es para creerle, como buen judío, sabe reírse de sí mismo…
Lo conocí en el Ulpan, fuimos compañeritos, aprendiendo ese idioma que nos resultaba imposible y que hoy hablamos con cierta fluidez.
Terminaron las clases de hebreo y nosotros, los integrantes de la inmigración (Aliah) de 2002, fuimos “buscando nuestro destino”
Yo, a lo mío (periodismo); él, a lo suyo (mil cosas).
Nos cruzamos muchas veces en los lugares y en las situaciones más insospechadas; cuando teníamos tiempo tomábamos un cafecito y nos contábamos nuestras cuitas; cuando no, un saludo rápido, a veces lejano.
Me llama mi jefe y me encarga un reportaje.
-¿A quién? – pregunto
-A Jorge Judzon
No me llamó la atención la respuesta, para nada.
El destino nos juntó de nuevo y van…esta vez la diferencia notable es el grabador en la mesa del café de Beer Sheva, ciudad donde el entrevistado tiene su centro de operaciones y su hogar.

-¿Como andas Jota Jota?
-Sos de los muy pocos que me llaman así; yo bien y vos ¿Cómo andás?
-Bien, pero el reporteado sos vos, yo hago las preguntas.
-Pregunte…che!
-¿Por qué viniste a Israel, o para qué?
– Vine por amor.
-Y si ampliamos un poco la respuesta?
-Vine buscando la felicidad y la encontré. De pibe solía mirar el planisferio y veía Israel, ese país que tanto mencionaban mis padres, mis abuelos, me contaban la historia y yo veía un país chiquitito entre tantos enemigos…tan firme, tan fuerte. Comencé a activar en centros Judíos de la Argentina desde los 14 años defendiendo y, muchas veces un poco más que sólo defender, que era promoviendo la aliah. Y fue creciendo el amor entre esta tierra y yo. Siempre quise venir, pero las circunstancias no cuadraban, parecía a propósito. Pero a los 44 años pude establecerme aquí y aquí estoy. Encontré lo que pensaba y se fueron presentando las oportunidades y las supe aprovechar. Claro que no todas fueron rosas, llegué con problemas de salud y recibí una atención maravillosa, no sólo por la profesionalidad de médicos y enfermeras, también por ese calor humano que saben trasmitir, te tratan con amor y eso ayuda y mucho.
Tuve cuatro infartos de miocardio, yo digo que soy un sobreviviente y me siento un tipo de éxito, exitoso frente a la vida.
-Y si aclaramos esto último…
– La diferencia entre la felicidad y el éxito es que ‘’mi’’ éxito es estar vivo, hacer un laburo que me copa y contar con mis amigos…y la felicidad es darse cuenta de todo lo que uno tiene y saber valorarlo y disfrutarlo.
-¿Tenés alguna afición en especial?
-Si, los perros, la guitarra y escuchar música, sobre todo blues.
-¿Tocás bien la guitarra?
-Sí, toco de oído y toco bien, soy autodidacta, como en tantas cosas en mi vida las fui aprendiendo solo.
-¿Que estudiaste?
-Te voy a dar una respuesta nada original: estudie en la “Universidad de la Vida”.
-¿Qué materias dicta esa Universidad? ¿Cuánto dura el curso?
– Dicta todas las materias habidas y por haber y sigue el curso hasta el último suspiro, la última materia en aprender es la decisión de no seguir aprendiendo, materia que decididamente jamás cursaré.
-¿Y tu niñez?
-. Fui un pibe entre difícil y normal, tal vez un tanto o demasiado rebelde, pero por mas rebelde que seas tenés que obedecer a tus viejos, a los maestros, al orden establecido y necesario, luego… remonté el vuelo.
A los 17 años ya me fui de casa.
-¿Te fuiste o te fueron?
-¡Qué gracioso!, me fui, me fui bien; vivía solo, mi familia era yo, a esa edad sólo tenía ideales que cumplir y ganas de todo (sigo igual) y entre los deseos me hice transportista o sea chofer.
-¿Camionero, un judío camionero, pensé que solo en Israel los había?
-No camionero no, transportista sí, yo siento que soy un judío, como diría… particular. El camión me dio todo lo que en ese momento de mi vida quería, libertad, intercambio de vivencias, conocí distintas culturas. En esa época no había Internet, había que “ir a buscar la información” y esa búsqueda todavía no puede brindar o responder Internet, vientos, lluvias, soles, lunas, aromas, sabores, colores, personas, noches durmiendo al aire libre, con millones de estrellas, ese fue mi techo muchas noches. Me sentía hermoso, los pelos al viento, la cordillera de los Andes en toda su extensión ,
Tierra del Fuego, Iguazú, La Quiaca, Bolivia, Perú, Uruguay ,Chile ,Brasil hasta el norte ¿Donde no estuve? ¿Por dónde no trabaje? Aprendía de las vivencias y también leía, si te dijera que era tanta la soledad de las rutas que ponía el libro de turno sobre el volante y así leía! me gustan mucho la Historia de la música y también la matemática pero no la leía, la aplicaba.
-Eras un camionero bastante especial.
-te dije que camionero no, transportista!!! jajajaja Con los camioneros hay mitos, que tenemos una novia en cada pueblo, que somos brutos y grandotes, que donde paran los camioneros se come bien y no es tan así, prejuicios, como en tantas otras cosas y profesiones.
-¿Y de todos esos lugares hay alguno que te impactó especialmente?
-Sí, Catamarca entre otras, esa provincia tiene un encanto especial para mí, una energía positiva que se siente. Cruzando esos vados, esas cañadas, solos mi camión y yo.
-¿Fueron pasando los años y…?
– Y fueron aumentando las ganas de ser, las responsabilidades, los hijos: tengo 5 hijos, bancos, hipoteca, muchas cosas.
-¿A qué le tenés miedo?
-¡No le tengo miedo a nada!
-¡A la mierda!
-A la mierda le tengo asco, pero no miedo.
-¿Y al cuco?
-Tampoco le tengo miedo al cuco, cuando yo era pibe mi vieja en vez de decirme: ” nene toma la sopa que viene el cuco” me decía: “cuco toma la sopa que viene el nene”.
-Ese es un chiste viejo.
-No es ningún chiste, es un hecho real, y no me llames viejo (se ríe)
-¿En qué ocupás tus momentos de ocio?
-En dormir!!!… jajajaja Leo mucho, desde historietas, novelas, poesía, pasando por Nietzche, por Patoruzu, ahora estoy terminando un libro ‘’el legado de Moshe” una interpretación muy aggiornada de Moshe y Aarón… Me gusta mucho la historia de la música, la música es lo que me copa, muchas veces ansío llegar a casa para tocar la guitarra, para encontrarme con esa amiga fiel.
-Sos todo un romántico.
-Si absolutamente soy romántico y realista, cada cosa en su momento.
-¿Y nunca pensaste en poner un boliche?
-Boliche no, pero en una época fui viajante de comercio, fue un éxito, pero el gobierno de turno se encargó de sacarme el éxito.
-¡Fuiste un cuentenik!
-Sí, si…cuentenik (se ríe)
-Viniste a Israel por amor ¿Porque te fuiste de la Argentina?
-Me canse de tanta corrupción, de tanta inestabilidad. Yo no estaba mal, iba tirando, no podía perder nada, porque nada tenía, pero cuando pensaba en el futuro me angustiaba, por mí y en especial por mis hijos.
-Te encontré una vez limpiando vidrios en un hotel de Eilat ¿Que estabas haciendo ahí en esos andamios?
-Limpiando vidrios.
-Dejemoslo ahí ¿Que más hiciste en Israel, que más estás haciendo?
-Hice de todo, fui lavaplatos, chofer de camiones de gran porte, voluntario en el ejército como profesor de manejo de grandes camiones, hacía mudanzas, muchas otras cosas que podía hacer, hasta que al fin pude congeniar mi pasión con mi laburo.
-¿Cómo es eso?
De muchacho siempre estuve vinculado a la música, lo mío era la música y cuando crecí también el camión. De pibe en mis sueños quería ser Director de Orquesta y arreglador musical, estudie algún tiempo en la Facultad de Artes de la Universidad de Córdoba. Tuve y tengo muchos amigos músicos, aparte del camión también laburé un tiempo como asistente de escenario, sonidista, cargaba equipos, viajaba con las bandas, hacía de todo, hasta alguna vez me di el gusto de tocar con algunos de ellos; en la jerga, al tipo que hace ese trabajo se le dice “plomo”
-Eras un plomo.
-Sabia que se venía el chiste fácil, no era “un” plomo, era “el” plomo que no es lo mismo. Hacía de todo.
-Eras el hombre orquesta de la orquesta.
-Efectivamente. Y estando en Israel también se fue dando ese tipo de actividad, de relaciones, de búsqueda, ir más allá del allá.
En el año 2006 organizamos con Daniel Schwarz un festival de música, se iba a llamar “Argentinazo” pero no pudo ser, estalló la guerra del Líbano y suspendimos el proyecto, pero la idea quedó.
Siempre he tenido buena relación con el mundo del espectáculo y fui conociendo gente que se ocupaba del intercambio cultural de Israel con los países de América Latina, había quienes sabían de mis conocimientos, mis relaciones con cantantes, representantes, etc., me ofrecieron participar en determinados eventos, así fue como trajimos últimamente a Gilberto Gil, Cesar Isella, Piero, Pedro y Pablo, Silvia Iriondo y tantos otros…
-¿Con buena repercusión?
-Excelente, la gente oriunda de América Latina viene, también vienen israelíes que van descubriendo otro tipo de música, el éxito es el “After show” lo que queda después de el show Y este éxito nos permite continuar y expandirnos, tenemos ya casi cerrada la lista para el próximo año 2014. Acabo de ser invitado a viajar a la Argentina, para tratar personalmente este tipo de cosas que te estoy contando, porque si bien Internet es una herramienta infaltable, a veces es necesario tratar algunos temas personalmente; también me invitaron a dar charlas para la colectividad judía en Argentina sobre la inmigración a Israel y las posibilidades de éxito.
-¿Alguna frase que te cope?
-Sí, dice así: “La mejor forma de lavarse las culpas es usando el jabón de otro”
-¿De quién es?
-¡Mía, de quien va a ser! ¿No te dije que soy autodidacta?.
-Me gustaría entenderla.
-Yo te ayudo. Los humanos tendemos a justificar los errores echándoles la culpa a otros. ¿La captás? así se genera el círculo de culpas y nadie se hace cargo
– A mi entender, ahora. ¿Sos un tipo de éxito con las mujeres?
-¿Yo?!!…no.
-Bueno, macho, el reportaje se terminó, paga el café.
-¿Yo tengo que pagar el café?
-Ya te dije que las preguntas las hago yo.

2 comentarios to “Reportaje a Jorge Judzon”

  1. ja,ja, un gran tipo este Jorge Judzon, lo que no sabia es que habia sido camionero… ¡perdon! transportista

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  2. Bajur, tu compañero Jorge es todo un poeta 🙂

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