Suecia admite que durante 100 años marginó y esterilizó al pueblo gitano

por Triana

Dos gitanos rumanos desalojados de un campamento en Estocolmo el 14 de marzo. 

A lo largo del último siglo, Suecia esterilizó, persiguió, arrebató niños y prohibió la entrada en el país a los gitanos; y las personas de esa minoría étnica fueron tratadas durante décadas por el Estado como “incapacitados sociales”. Estos anuncios no los ha hecho una ONG militante. Es el relato del Gobierno conservador sueco, que en un gesto inédito en Europa, tanto por su honestidad intelectual como por la amplitud del respeto a la verdad, se ha decidido a mirar atrás y a rebuscar en sus archivos más oscuros.

La idea es saldar cuentas con el pasado para tratar de mejorar el presente: “La situación que viven los gitanos hoy tiene que ver con la discriminación histórica a la que han estado sometidos”, afirma el llamado Libro Blanco, que ha sido presentado esta semana en Estocolmo, y en el que se detallan los abusos cometidos con los gitanos a partir de 1900.

 

La coalición de centro-derecha vigila el ascenso de la extrema derecha

El ministro de Integración, Erik Ullenhag,ha definido esas décadas de impunidad y racismo de Estado como “un periodo oscuro y vergonzoso de la historia sueca”. Sus palabras han coincidido con un episodio que ilustra la situación actual: el miércoles, una de las mujeres gitanas invitadas a dar su testimonio vio cómo el personal del hotel Sheraton le prohibía la entrada al desayuno.

Los abusos históricos, señala el Libro Blanco, siguieron un patrón inventado hace siglos por las monarquías europeas: comenzaron con los censos que elaboraron organismos oficiales como el Instituto para Biología Racial o la Comisión para la Salud y el Bienestar, que identificaron a los gitanos que habitaban en el país. Los primeros documentos oficiales describían a los gitanos como “grupos indeseables para la sociedad” y como “una carga”. Entre 1934 y 1974, el Estado prescribió a las mujeres gitanas la esterilización apelando al “interés de las políticas de población”, como hizo Australia con los aborígenes. No hay cifras de víctimas, pero en el Ministerio de Integración explican que una de cada cuatro familias consultadas conoce algún caso de abortos forzosos y esterilización. Los organismos oficiales se hicieron con la custodia de niños gitanos que arrancaban a sus familias. El estudio tampoco ofrece datos sobre esta costumbre, pero Sophia Metelius, asesora política del ministerio, explica que se trataba de “una práctica sistemática”, sobre todo en invierno.

Estocolmo admite que prohibió entrar a los gitanos en Suecia hasta 1964, pese a que se conocía la suerte que había corrido la minoría bajo la expansión nazi: los expertos calculan que al menos 600.000 romaníes y sintis fueron exterminados en el Porrajmos, La Devoración en calé, a manos del régimen hitleriano y otros afines.

El Libro Blanco detalla los ayuntamientos suecos que prohibieron asentarse de forma permanente a los gitanos, y recuerda que los niños eran segregados en aulas especiales y que se les impedía acceder a los servicios sociales. “La idea era hacerles la vida imposible para que se fueran del país”, resume Metelius.

Algunas de estas prácticas suceden todavía en diversos países europeos, y la gitanofobia cabalga con fuerza en FranciaGran BretañaAlemania. París desalojó en 2013 a más de 20.000 gitanos de sus chabolas. Berlín planea una ley para evitar que los migrantes rumanos y búlgaros —la mayoría, romaníes— sin trabajo se queden más de seis meses en el país.

La próxima semana, la Unión Europea celebrará una cumbre especial para evaluar la marcha de las políticas de integración de la minoría romaní. El panorama general es desolador, con picos de odio racial enHungríaEslovaquia y la República Checa.

En Suecia, un país de unos nueve millones y medio de habitantes, viven hoy más de 50.000 gitanos. De momento, las autoridades no contemplan la compensación a los familiares de las víctimas de abusos, aunque el Libro Blanco abre la puerta a las demandas. El Gobierno ha establecido la verdad histórica cruzando entrevistas personales con docenas de gitanos y los archivos oficiales. “No son revelaciones nuevas. Los gitanos llevan años contándonos estas historias, pero no se les hacía caso. Ahora, simplemente, hemos recopilado los documentos oficiales y los hemos cruzado con testimonios”, dice Sophia Metelius.

La coalición de centro-derecha vigila el fuerte ascenso en los sondeos de la extrema derecha (un 10% de intención de voto), y se ha propuesto combatir los mensajes xenófobos con una firme defensa de la tradición progresista sueca.

La aceptación masiva de refugiados sirios es una de las políticas con las que liberales y conservadores quieren demostrar que el catastrofismo populista no debe irremediablemente convertirse en profecía autocumplida. El reconocimiento de las salvajadas cometidas con los gitanos camina en esa misma dirección. La ironía es que el civilizado y tolerante norte no lo era tanto. La esperanza, que cunda ese infrecuente ejercicio de memoria y respeto.

 

5 comentarios to “Suecia admite que durante 100 años marginó y esterilizó al pueblo gitano”

  1. Nada tengo contra los gitanos ni contra nadie por su origen, credo, raza o etnia.
    Mucho tengo contra los caraduras que van a vivir a un lugar a costa de todos los que nos partimos las pelotas trabajando todos los días desde las 7 de la mañana hasta las 8 de la tarde (para llegar justos a fin de mes) para pagarles su vida sin que nos pregunten al respecto.
    De hecho, estoy escribiendo ahora mismo este comentario con mi IPad desde la cocina de mi casa con la ventana abierta y lo que escucho no es español o euskera: es rumano (zìngaro) por el patio de gente que ha venido a mi país (España) no a trabajar o intentar aportar algo a mi país, sino a vivir “por la jeta” de mi trabajo y de mis impuestos (en el mejor de los casos) o a delinquir y/o a mendigar, en el peor pero no por ello menos habitual, (les debe parecer muy poco a los “pobrecitos” que el gobierno les pague su vivienda, su factura eléctrica, el agua, su sanidad, la educación de sus hijos y además les pague un sueldo al mes por no hacer NADA) gracias a los hijoputas de los políticos que tenemos en España y a muchísimos imbéciles que les siguen votando.

    Un saludo cordial!

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  2. SUSO. No estoy para nada de acuerdo con su comentario, en realidad es simplista, el chiste fácil de tasca.
    Precisamente desde mi ventana veo todos los días pasar personas gitanas que trabajan como todo hijo de vecino, que pagan sus impuestos su hipoteca, y cumplen como ciudadanos siguiendo las reglas como todos.
    Desgraciadamente, el nazismo no murió con hitler, si no que continúa muy latente.
    Al menos los suecos tienen la valentía de reconocerlo por que se abla de esterilización,
    De destierro, de desarraigo familiar.
    Cosas demasiado fuentes para pasar de largo sin volver la cabeza.
    Quizás su queja en otro contexto tendría otra lectora, pero debajo de un artículo tan desgarrador como este, debería hacerle reflexionar si nuestra sociedad está enferma despojada de toda humanidad.
    Después del reconocimiento de Suecia, tendríamos que revisar el dicho” hacerse el sueco”.
    Por que al menos en este asustó, no se hicieron el”sueco”.

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  3. Comentario simplista?

    Si tus vecinos de etnia gitana son trabajadores me alegro, pero no es nada extraordinario, dado que la mayoría de los españoles lo somos.
    Si quieres, amigo Jero, sacó una foto ahora mismo de mis vecinos zíngaros con su Audi A6 y con el Sony Vaio que ponen encima del A6 (el modelo más básico empieza a partir de 40.000€) con su musiquita a todo trapo.
    A mi, si todo eso fuera frutó de su trabajo lo admiraría y les aplaudiría pero no, por desgracia no es así, ya que ninguno de ellos (hablo de mis vecinos zíngaros) tienen ni oficio ni beneficio reconocido (a parte de todo lo que chupan como sanguijuelas de nuestros impuestos) salvó los que han sido detenidos por robo (mi hermano es policía y ha “trincado” varias veces a alguno de mis vecinos multiculturales zíngaros).
    En un país normal, alguien que nunca ha trabajado, ni quiere trabajar, que “chupa del bote” (como un parásito) y que encima es un delincuente reincidente sería expulsado de manera fulminante. Por desgracia en España no, y encima se les otorgan más prebendas (no sea que nos acusen de racistas).

    Un saludo cordial!

    PD: Por cierto, amigo Jero, mi mujer es asiática.

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  4. Por una parte dejas claro que a los que terefieres son de otro país, y eso es de agradecer, por que te puedo asegurar que muchos gitanos que conozco son Españoles y están plenamente integrados
    Entre nosotros, también los hay que sal corriendo y no mires para atras. Pero eso pasa en todas las esferas sociales, los hay buenos y los hay malos.
    De cualquier manera, si en cualquier momento te sentiste ofendido por algo que escribi en mi comentario,
    como cristiano que soy, Te pido disculpas.
    Un saludo amigo Suso.

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  5. No tienes que disculparte por nada, amigo Jero. Tú tienes un punto de vista y yo otro en un asunto determinado. Sin más.

    Un saludo cordial!

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