Así nació el Corán

por edwin2295

Algunos pueden creer que Mahoma escribió en persona el libro sagrado pero no fue así. La transmisión de su doctrina fue oral y tras su muerte fue cuando adquirió forma de manuscrito. El Corán, data del califato de Uthman (644-656) y en él encontramos las revelaciones que tuvo Mahoma en La Meca y en Medina. Actualmente se sigue aprendiendo de memoria en las escuelas islámicas, una tradición que perdura desde hace más de 1300 años.

Mahoma y el nacimiento del Islam

Durante el siglo VI de nuestra Era, la península arábiga estaba dominada por grupos tribales (familiares) que conformaban los estados preislámicos. El territorio se encontraba bajo la influencia del imperio Sasánida y Bizantino, siendo los grandes centros comerciales y caravaneros, Yatrib (actual Medina) y La Meca, creando esta última una confederación de tribus entorno a la Kaaba (Piedra Negra).
Mahoma nació en el “año del Elefante” (570? 552?) y es considerado por la tradición islámica como descendiente directo de Ismael estando emparentado con la dinastía Quraysh y perteneciendo al clan Banu Hashim. Esta dinastía gobernaba la ciudad santa de La Meca desde hacía cinco generaciones y gracias a su influencia consiguió la importante misión de guardar la Kaaba, que ya por entonces atraía numerosos peregrinos para adorar en su interior a los 360 ídolos que se alojaban allí.

Mahoma pertenecía a una rama empobrecida de los Quraysh pero su suerte cambió tras su matrimonio con una viuda llamada Jadiya, al hacerse cargo de sus negocios. Pocos años después comenzó a retirarse a las cuevas de la zona para orar, siguiendo el ejemplo de los anacoretas, experimentando visiones en los que el ángel Gabriel le exhortaba a memorizar y recitar la palabra de Dios. Tardó un tiempo en comunicar estas experiencias a su mujer pero una vez lo hizo, ella le apoyó, iniciando su predicación. Su mensaje en La Meca era claro: solo hay un Dios, los otros ídolos de la Kaaba debían ser destruidos, el hombre debía prepararse para el Juicio Final y los ricos debían dar dinero a los pobres. Su tribu no tardó en repudiarle sufriendo varios intentos de asesinato y tras la muerte de Jadiya decidió trasladarse a Medina junto a sus seguidores, era el año 622. Este hecho se conoce como la Hégira, siendo esta fecha el primer año del calendario islámico. A partir de entonces Mahoma se convirtió en un líder religioso pero también político al unir a las distintas facciones familiares en torno a su idea. Un año después toda la ciudad de Medina le seguía y emprendió la guerra contra La Meca, que finalizaría en el año 628 entrando en la ciudad como peregrino pero imponiendo su autoridad religiosa. En 632, Mahoma volvió a peregrinar desde Medina a La Meca estableciendo así el rito y la ceremonia que ha sobrevivido hasta la actualidad. A su vuelta de ese viaje, enfermó y murió, era el 8 de junio del año 632.

La sucesión de Mahoma

Le sucedieron los califas ortodoxos -califa significaría algo así como sucesor- (632-661), por este orden: Abu Bakr (padre de la esposa favorita de Mahoma),Umar, Alí (primo de Mahoma) y Uthman.

Las normas del Islam

Se basan en el Corán y en la tradición que recoge las predicaciones de Mahoma. Al principio se escribió en árabe y está dividido en capítulos o azoras, en el que cada versículo es una unidad en sí mismo. La ley islámica se conoce como sharia, sustentándose en estos cinco pilares u obligaciones:

  1. La confesión de la Fe (shahada) que dice: “confieso que no hay más dios que Dios y Mahoma es su Profeta”.
  2. La oración (salat) cinco veces al día, en las horas estipuladas, siendo el viernes el día de la oración común. Dirigida a La Meca y postrados, se debe recitar las azoras.
  3. Limosnas para lograr purificarse (zaqat).
  4. El ayuno durante el mes del Ramadán (savn).
  5. La peregrinación a La Meca durante el último mes del año musulmán y al menos una vez en la vida.

Fuente: franciscojaviertostado

3 Responses to “Así nació el Corán”

  1. Mahoma era un idólatra analfabeto, mas pobre que una rata hasta que dió el braguetazo y se casó con una rica viuda, pasando de ser un mozo camellero a ser el gigolo de la patrona.

    Los “Quraysh” más comúnmente conocidos como “koreichitas” no eran una dinastía sino una tribu y los Banu Hashim una de sus subtribus. La Kaaba es el edificio en donde se guardaban los 360 ídolos. La piedra negra, un pedrusco de origen meteórico, era el de los koreichitas y estaba en su interior, en la actualidad, después de haber sufrido un incendio, haber sido rota y robada, está en el exterior, en una esquina, encastrada en un marco de plata que según el ángulo desde el que se mire recuerda a un ojo, a una vagina o a un urinario de bar o cine cutre.

    Una vez que, gracias al dinero de su mujer, hubo olvidado lo que era pasar hambre, comenzó a retirarse a algunas cuevas, probablemente para recuperar fuerzas (Jadicha podría pagar, pero debía exigir intensas prestaciones a cambio, es significativo que ya hubiese enterrado a otros dos maridos antes y también que mientras ella vivió, Mahoma fue estrictamente monógamo pasando a desarrollar una notable hiperactividad sexual tras enviudar) y en su retiro, fuese consecuencia de alguna enfermedad mental previa (han sido descritos episodios similares a ataques epilépticos), a ser el producto de excesivos matrimonios entre familiares, a que sufriese una insolación, se cayese y se diese algún golpe en la cabeza, incluso se especula si su apremiante esposa no le suministraría algún cocimiento que acabase de desequilibrarlo, comenzó a “oir voces” y recibir visitas celestiales lo que hizo que vecinos y parientes se rieran de él.

    No es cierto que nadie intentase asesinarle, en esta etapa, Por el contrario fue Mahoma el que más tarde tan pronto tuvo suficientes seguidores hizo asesinar a los que decían en voz alta que no era mas que un charlatán, embaucador y chiflado. (Abu Afak, Asma Bin Marwan) Y el principal motivo de la guerra contra la Meca no era religioso sino los actos de bandolerismo de Mahoma y sus rufianes contra las caravanas a la Meca incluso en el mes en que por motivos religiosos tradicionalmente se suspendían las acciones armadas. Cuando Mahoma tenía sólo 1.400 bandidos a sus órdenes, firmó un pacto con los mecanos en Hudaibiya acordando una tregua por diez años, a los dos años, consiguió reunir un ejército de diez mil forajidos y violando el pacto atacó la Meca y se apoderó de ella. El turismo de la peregrinación a la Meca era algo que beneficiaba a su tribu y lo mantuvo, así como el complemento de las siete vueltas en torno a la Kaaba, el apedreamiento a los demonios, las abluciones en la fuente Zem zem etc que ya eran practicados por los idólatras.

    Aunque también se dice que el Corán fue entregado de una sola vez y precisamente en el Ramadán, la versión dominante es que se entregó “por fascículos” durante veintitrés años. No está claro si fue Gabriel quien se lo comunicaba, en otras ocasiones fue el propio Alá, y cuando estaban muy ocupados otros ángeles se ocupaban del correo y le llevaban la última entrega. Curiosamente las entregas coincidían o con las necesidades de Mahoma –revelaciones sobre con quien podía y debía casarse, (cuando le echó el ojo a su nuera), sobre los requisitos que debía haber para que se considerase probado el adulterio, (cuando Aisha, su esposa favorita, estuvo todo un día ausente buscando un collar por un descampado y apareció a la grupa del jaco de un mozuelo de su edad) cuando le eximía de su juramento de no tener relaciones sexuales con otras después del pollo que le montó la interesada (Aisha) que se quedó a dos velas porque no respetó el turno de atención a las esposas (lo que contradice ese hadiz que afirma que Mahoma dejaba satisfechas y agotadas todos los días a todas y cada una de susdiecitantas esposas (y probablemente tres o cuatro esclavas ente esposa y esposa, ya puestos…) parece que al fin y al cabo a la hora de la verdad no daba tanto de sí el hombre), o con su estado de ánimo: en los momentos de depresión ante la incomprensión se establecen claros paralelos entre él y personajes bíblicos que fueron objeto de persecución (y sobre todo burlas) por parte de sus contemporáneos.

    Una cosa curiosa es que siendo verbales estas revelaciones en 73.20 se ordene leer el Corán ¿Es que Alá tampoco sabía escribir y por eso no las mandaba por escrito? y que Mahoma no se preocupase de hacer que todas y cada una de sus revelaciones fuesen escritas tan pronto las recibía.

    Estas revelaciones celestiales, reiterativas, confusas, contradictorias, en las que Mahoma/Alá demuestra una gran ignorancia sobre multitud de materias, tienen algunas cosas muy graciosas (como la de que el Evangelio -vida de Jesús- le fuese revelado a este) y la mayor parte de las veces eran memorizadas por sus seguidores, sin más, otras además eran escritas sobre los más variados soportes: pieles, pergaminos, huesos etc. Abdullah Ibn Sarh, el amanuense que transcribía las revelaciones en mas de una ocasión se permitió sugerir a Mahoma otras expresiones en lugar de las que este le dictaba, y como Mahoma solía estar de acuerdo en la modificación, ello le llevó a plantearse serias dudas sobre su autenticidad y apostatar, sin embargo fue persuadido a punta de espada y retomó el islamismo apresuradamente.

    En general la transmisión de las “revelaciones” se hacía verbalmente memorizando estas y Mahoma, personalmente, encargó de difundir el Corán por este sistema a cuatro personas Abdullah bin Mas’ud, Salim, el esclavo liberado de Abu Hudhaifa, Mu’adh bin Jabal y Ubai bin Kab.

    Tras la muerte de Mahoma se siguió utilizando este sistema de memorización y recitado. Pero empezaron a surgir divergencias entre lo que unos y otros recordaban, por otra parte los recitadores iban muriendo y se corría el riesgo de que se perdiesen revelaciones. Lo cual ya había varios que decían que había ocurrido, por ejemplo Aisha dijo que cuando murió Mahoma, antes del entierro una oveja se comió un par de suras del Corán uno en el que se estipulaba el lapidamiento por adulterio y otro acerca del amamantamiento (sic) a hombres adultos; «el sura al-Ahzab (XXXIII) solía ser recitado en la época del Profeta con doscientos versos, pero cuando Uthman escribió los códices no pudo conseguir más de lo que hay en él hoy [es decir, 73 versos]». Otros también dijeron que el sura at-Tawba era originalmente tan largo como al-Baqara, que había perdido unos 157 versículos.

    Por ello el primer califa Abu Bekr, suegro de Mahoma, después de que en la batalla de Yamam muriesen buen número de los mejores recitadores, encargó una primera recopilación. Su sucesor Omar, también suegro de Mahoma entregó copias a las viudas Aisha y Hafsa (su hija). El siguiente califa Osman o Utman por variar no era suegro sino yerno de Mahoma (Alí, el 4º también era yerno y además primo de Mahoma) y cuando un día se enteró de que muchos recitadores decían que ellos recordaban mejor el Corán que lo que decía la recopilación, le pidió a Hafsa su copia y encargó a Ali ibn Abi Talib que reuniese todos los fragmentos escritos y que transcribiese lo memorizado para formar la versión oficial del Corán. Cuando hicieron la recopilación definitiva ordenó destruir la anterior y todos los fragmentos recopilados que la habían servido de base.

    Como lo que reunieron no tenía pies ni cabeza, este equipo de lumbreras decidió organizar los textos por su extensión con lo cual Al Alac el sura que se supone fue el primero en ser revelado es el número 96 y tras el sura 5.5 que se supone que es el último hay únicamente 109 suras más.

    En el momento de hacerse esta recopilación en el árabe no existían los puntos diacríticos, se escribían sólo las consonantes así “peto” se escribiría “pt” lo mismo que pote, pito, pata, pato, etc lo que puede dar lugar a multitud de interpretaciones, a lo que puede añadirse que faltan palabras en las frases transcritas, que es frecuente que en el mismo sura dos versículos seguidos no tengan la menor relación entre sí (que eufemísticamente se nos dice que es que “cada versículo es una unidad en sí mismo” lo que plantea ¿Para qué lo agrupan con otros en el mismo sura?) e incluso hay tres palabras ELIF LAM RA que nadie sabe que significan. Y es que
    “19.97. Hemos hecho el Corán fácil dándotelo en tu lengua, a fin de que con él anuncies hermosas promesas a los piadosos y adviertas al pueblo querellador.”
    44.58. Hemos hecho el Corán fácil de comprender dándotelo en tu lengua. Tal vez los hombres reflexionen
    54.17. Hemos hecho el Corán fácil de entender propio para servir de amonestación. ¿No hay nadie que reflexione?
    54. 22. Hemos hecho el Corán fácil de entender propio para servir de amonestación. ¿No hay nadie que reflexione?
    54. 32. Hemos hecho el Corán fácil de entender propio para servir de amonestación. ¿No hay nadie que reflexione?
    54.40. Hemos hecho el Corán fácil de entender propio para servir de amonestación. ¿No hay nadie que reflexione?”

    No sólo los encargados por Mahoma de enseñar el Corán sino también otras autoridades coránicas, compinches de Mahoma, señalaron que faltaban o sobraban partes Concretamente en la que se incita al odio contra judíos y cristianos y que todo mahometano recita al menos setenta veces al día sobra.

    Y por si fuera poco Al-Hajjaj Ibn Yusuf Al-Thakafi, cambió palabras en los siguientes suras: 10.22, 26.116, 26.167, 47.15, 57.7

    Lo anterior viene a cuento de la inmutabilidad del Corán, un texto inmutable y eterno la mayor parte de cuyos suras (los que los mahometanos suelen citar cuando dicen que el Islam es una religión y no un permiso de caza del infiel) ya fueron derogados por otros, especialmente por “La espada” aún antes de que la revelación ¡! del Corán hubiese termindo. Esta supuesta inmutabilidad por algún extraño motivo la consideran prueba de su carácter divino

    En cuanto a las normas, el Corán establece un sistema en el que absolutamente todo está minuciosamente regulado y en el que lo que no es obligatorio está prohibido, (hasta el bostezar o la forma de limpiarse el trasero) pero lo suficientemente flexible para que el que manda esté exento de su cumplimiento o para que los infinitos pecados cometidos sean condonados por acciones tan meritorias como saludar a otro mahometano.

    Los principios por los que el mahometano se rige son: el supremacismo racista árabe, el sectarismo, el expansionismo, la discriminación, la intolerancia, la codicia de los bienes ajenos, la mentira y el engaño cuando son débiles, la violencia cuando se creen más fuertes… todo ello amparado en que los mahometanos son los que definen lo que es el bien y el mal, los autorizados a permitir (imponer) lo bueno o prohibir lo malo. La bondad o maldad de cualquier cosa viene determinada porque ellos así lo deciden, cuando y como lo deciden, de modo que lo que es bueno si lo hace un mahometano es malo si lo hace un infiel.

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