Porqué el Departamento de Estado defiende la artificial designación de “refugiado” de UNRWA

por edwin2295

by Steven J. Rosen

El Departamento de Estado de EE.UU. ha elegido actuar como patrocinador de UNRWA y protector de su misión, perpetuando y ampliando el tema de los refugiados como una fuente de conflicto contra Israel.

Aparentemente, más casas israelíes dañan la paz, pero multiplicar el número de refugiados está bien.
He aquí una paradoja: UNRWA, la agencia de las Naciones Unidas que se ocupa del problema de los refugiados palestinos, sigue normas que contradicen la ley y la política de Estados Unidos, y sus prácticas resultan en la perpetuación y multiplicación del problema de los refugiados en lugar de resolverlo. Sin embargo, el Departamento de Estado de EE.UU. apoya incuestionablemente las reglas de UNRWA de designación de refugiado[1] Incluso defendiéndolas en detalle. ¿Cómo puede ser esto?
Por ejemplo, casi dos millones de palestinos que hace mucho se establecieron en Jordania y que hace décadas que tienen ciudadanía jordana[2], son rutinariamente contados como “refugiados” por UNRWA, y el Departamento de Estado lo apoya. Esto, a pesar del hecho de que, según la legislación de EE.UU., una persona que tiene ciudadanía del país donde reside, y que goza de la protección de ese estado, legalmente no puede tener la condición de refugiado[3]. ¿Cómo puede el Departamento de Estado justificar esta contradicción?

He aquí un segundo ejemplo: Otros dos millones de palestinos que ya se establecieron en la Margen Occidental y Gaza, y que, por su propia cuenta, viven en el declarado estado palestino como sus ciudadanos bajo un gobierno palestino, están registrados como “refugiados” por UNRWA[4]. Según normas legales estadounidenses, estos palestinos están “firmemente asentados” y por lo tanto no pueden tener la condición de “refugiado”[5]. Además, de acuerdo a la política estadounidense reafirmada por tres presidentes, estos palestinos ya residen en su propio futuro estado, el lugar donde se supone que los refugiados palestinos se asentarán[6]. Sin embargo, el Departamento de Estado apoya la decisión de UNRWA de contar también como “refugiados” a dos millones de palestinos establecidos en la Margen Occidental y Gaza.

He aquí un tercer ejemplo: Bajo las leyes y reglamentos de EE.UU., sólo un individuo que fue personalmente desplazado, o un cónyuge o menor de edad dependiente de ese individuo, puede tener la condición de refugiado o condición de dependiente de refugiado[7].

Los nietos y bisnietos, específicamente, no tienen derecho a heredar la condición de refugiado simplemente porque sus antepasados eran refugiados[8]. Pero bajo las prácticas de UNRWA, cualquier descendiente de un refugiado varón, no importa cuántas generaciones y décadas hayan pasado, tiene derecho, automáticamente, a ser contado como “refugiado”[9]. Más del 95% de los “refugiados” de UNRWA de hoy, de hecho, ni siquiera estaban vivos cuando Israel nació en 1948; nunca fueron personalmente desplazados por la creación de Israel, y están enumerados por UNRWA como “refugiados” sólo por esta práctica peculiar de heredar la condición de refugiado como un derecho de nacimiento.

Sorprendentemente, el Departamento de Estado defiende todo esto, a veces con gran especificidad. En respuesta a los que critican el principio de descendencia, por ejemplo, el Departamento de Estado informó recientemente, aprobándolo,  que UNRWA no es la única agencia de la ONU que sigue esta regla de herencia; el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) también lo hace a veces.

El portavoz del Departamento de Estado, Patrick Ventrell, le dijo a la revista Política Exterior, el 25 de mayo de 2012, “A los efectos de sus operaciones, el gobierno de EE.UU. apoya este principio rector”[10]. (El Departamento de Estado ignora que ACNUR otorga condición de refugiado heredado, sólo ocasionalmente como una excepción especial, mientras que UNRWA lo hace como práctica normal, justificando el 95% de sus designaciones de “refugiados”).

El Departamento de Estado también es inconsistente. Si ACNUR fuera su norma, el Departamento de Estado rechazaría la práctica de UNRWA de contar a ciudadanos jordanos como refugiados. En ningún caso ACNUR cuenta a una persona con ciudadanía como refugiado, mientras que el 40% de los inscriptos en UNRWA son ciudadanos de Jordania. De hecho, el estatuto autorizante de ACNUR, y la Convención sobre Refugiados que afianza a la agencia, ambos prohíben explícitamente mantener la condición de “refugiado” cuando una persona obtiene ciudadanía[11]. El documento de autorización de UNRWA no lo hace.

El Departamento de Estado Incluso es optimista acerca del hecho que estas prácticas de UNRWA inflan constantemente el número de supuestos palestinos refugiados año tras año, de 750.000 en 1950 a más de 5 millones hoy, un aumento de siete veces. “En situaciones prolongadas de refugiados, los grupos de refugiados experimentan un crecimiento natural de la población a través del tiempo”, afirmó alegremente el Departamento de Estado en 2013[12].

El Departamento de Estado ha demostrado que resistirá cualquier cambio en su política hacia las prácticas de UNRWA que exacerban y perpetuán el problema de los refugiados. Cuando el Senador Mark Kirk introdujo una modificación al proyecto de ley de Asignaciones del Departamento de Estado del año 2013 para obligar a cambiar al Departamento, el Subsecretario de Estado Thomas R. Nides objetó ferozmente[13]: “Una legislación que obligaría a Estados Unidos a hacer un juicio público sobre el número y la situación de los refugiados palestinos sería visto… como si Estados Unidos actuara prejuzgando un estatus final y determinaría el resultado”.

Este es el mismo Departamento de Estado que, en más de 20 ocasiones durante los años de Obama, ha castigado feroz y públicamente al gobierno de Israel por construir viviendas en zonas en disputa de Jerusalén y la Margen Occidental, también un tema de estatus final a ser resuelto entre la partes. Aparentemente, más casas israelíes dañan la paz, pero multiplicar el número de refugiados está bien.

Nides dijo que cualquier divergencia con las reglas de UNRWA “daña nuestros esfuerzos para promover la paz en Medio Oriente, ….socava nuestra capacidad de actuar como mediador y facilitador de paz, …daña la confianza entre las partes, [y] …daña nuestros esfuerzos para evitar que los palestinos… busquen la condición de estado a través de las Naciones Unidas”. Continuó diciendo que también “generaría muy fuerte reacción negativa” porque ésta es “una de las cuestiones más sensibles relativas al estatus final” que “toca una profunda y emotiva fibra”, especialmente en este “particularmente frágil… [y] sensible tiempo”. Sería, afirmó, “visto como una reducción de apoyo al pueblo palestino” y “poner en riesgo las necesidades humanitarias de este amplio, pobre y vulnerable grupo de refugiados”. Y, agregó, “tendría un impacto muy negativo y potencialmente desestabilizador en aliados clave, particularmente Jordania”.

Este aterrador Desfile de Horrores fue montado por las oficinas del Departamento de Estado para ahuyentar un acuerdo de enmienda que dejaría intacta a UNRWA como agencia de prestación de servicios sociales, no sacaría a nadie de la lista de beneficiarios, y no quitaría ni un centavo de su presupuesto. Todo lo que la enmienda decía, en efecto, era que los beneficiarios de UNRWA pueden ser personas necesitadas merecedoras de apoyo, pero no son “refugiados”. Sin embargo esas son palabras que el Departamento de Estado no puede soportar que se pronuncien.

El gobierno de Israel estaría de acuerdo con Nides en que “UNRWA es un importante contrapeso para las organismos extremistas como Hamas y Hezbollah”, y que “cualquier vacío dejado por UNRWA probablemente sería ocupado por elementos terroristas”. Pero apoyar a las escuelas y hospitales de UNRWA, y su papel estabilizador, no requiere que el gobierno de Estados Unidos siga llamando a los beneficiarios de UNRWA “refugiados” cuando no lo son. Las propias Instrucciones Consolidadas de Calificación y Registro de UNRWA no requiere que los beneficiarios de UNRWA sean clasificados como “refugiados” – su Sección III.A.2 y Sección III.B crean clases de beneficiarios de UNRWA no registrados como “refugiados” pero que, no obstante, califican para los servicios de UNRWA[14].

La triste realidad es que el Departamento de Estado de Estados Unidos no quiere esas simples reformas. El Departamento de Estado de EE.UU. ha elegido actuar como patrocinador de UNRWA y protector de su misión, perpetuando y ampliando el tema de los refugiados como una fuente de conflicto contra Israel.

Fuente: Gatestone Institute.

One Comment to “Porqué el Departamento de Estado defiende la artificial designación de “refugiado” de UNRWA”

  1. Obama no es amigo de Israel,por lo tanto su gobierno tampoco,no se si habré entendido bien el artículo,pero suena a “mafia” controlada por personas con “estudios” que no les interesa acabar con “el cuento”de los palestinos como víctimas que estan incapacitados para vivir de otra manera,recibiendo apoyo económico,etc.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: