El discurso de Netanyahu

por Edwin2295

Intervención de Benjamín Netanyahu ante el Congreso USA

Por Julián Schvindlerman

Enterada de la invitación extendida al primer ministro Benjamín Netanyahu para que disertara ante el Congreso americano, la Administración Obama respondió con una campaña de descrédito y ataque personal al líder de una nación aliada como nunca ha lanzado contra, por ejemplo, el ruso Vladímir Putin o el turco Recep Erdogan. Alegó que el israelí transgredió el protocolo al aceptar el convite, que era un oportunista, un saboteador y un belicista que estaba poniendo en riesgo la mismísima relación bilateral especial entre Israel y EEUU. Puras tonterías exageradas.

Fue la Casa Blanca, no Netanyahu, quien politizó lo que debía ser un discurso más del premier en el Congreso norteamericano (el tercero que ha pronunciado allí). Washington buscó preocupar a la ciudadanía israelí con el horizonte ominoso del vínculo entre ambas naciones dañado a pocos días de las elecciones legislativas en el Estado judío, a fin de influir en un electorado sensible a la soledad internacional de su país. El equipo de Barack Obama está llevando adelante negociaciones secretas con la República Islámica de Irán mientras mantiene en total reserva el contenido de las mismas al propio Congreso y a un aliado histórico hiperexpuesto a las consecuencias de ese acuerdo potencial. Y pretendió paralizar cualquier oposición elevando una falsa dicotomía: pacto con Irán o la guerra total.

Lo que más incomodaba al dúo Kerry-Obama no era la visita del israelí a Washington, sino la preservación del secretismo a propósito del contenido de las negociaciones. Netanyahu planeaba exponer públicamente los errores de ese acuerdo en ciernes. De ahí la reacción histérica oficial, que terminó transformando un discurso importante en un acontecimiento mediático y político imperdible. Tal fue la conmoción generada que con seguridad ni el portero del Congreso quiso perderse el espectáculo.

Las palabras de Netanyahu fueron contundentes. Ovacionado múltiples veces y tratado con una calidez y una deferencia sólo reservadas a grandes personalidades y amigos de la nación, su victoria política (y personal sobre Obama) fue evidente. Lo que dijo merece consideración y, esperemos, una respuesta seria del Gobierno estadounidense.

El premier israelí explicó que la alternativa a un mal acuerdo, como el actual, no tiene que ser la guerra. “La alternativa a un mal acuerdo es un buen acuerdo”, señaló. Él considera que lo que se está negociando es un muy mal acuerdo por una sencilla razón: inicialmente, Estados Unidos había planteado que Irán no tendría derecho a enriquecer uranio, y seis resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas así lo estipulan; de las conversaciones actuales trascendió que Washington concedió a Teherán el derecho a enriquecer uranio, a tener miles de centrifugadoras en movimiento, a que el reactor de agua pesada de Arak continúe operando, a que las sanciones impuestas sean gradualmente levantadas, a recibir inversiones foráneas permitidas y –lo más irritante para el líder israelí– a quedar libre para proceder como le plazca dentro de diez años, cuando caduque el acuerdo. Esta última es la denominada cláusula ocaso.

Según Netanyahu, es un tremendo error distender las presiones políticas y económicas que llevaron a Irán a la mesa de negociaciones. Él cree que un Irán debilitado económicamente por las sanciones y presionado por un precio del crudo en cincuenta dólares amerita que las naciones occidentales extraigan las mejores concesiones. Netanyahu está convencido de que si Irán se recompone económicamente, se le permite reinsertarse diplomáticamente y se le allana el camino por medio de un pacto defectuoso terminará legitimado como una potencia nuclear. Como los inspectores pueden detectar violaciones, pero no detenerlas, como ha sucedido con Corea del Norte, y dada la conducta no confiable del país persa, Jerusalem subraya que la contención y no el diálogo es el único camino viable.

Las advertencias del premier israelí sin duda recibieron un eco favorable en rincones impensados. Arabia Saudita, Egipto, Jordania y otros países árabes sunitas moderados de la zona ven con preocupación extrema el ascenso de una potencia hegemónica chiita en el Medio Oriente. Irán ya está ejerciendo notable influencia –política y militar– en Gaza, el Líbano, Siria, Irak e incluso el Yemen, mientras ha agitado a la población chiita de Bahréin. Obama cree que la cooperación iraní en la lucha contra el ISIS amerita el acercamiento. Netanyahu opina que, en este caso, el enemigo de tu enemigo sigue siendo tu enemigo. Y que derrotar al ISIS pero dejar impune a Teherán equivale a ganar la batalla y perder la guerra.

La semana previa al discurso de Netanyahu en Washington, la Agencia Internacional de Energía Atómica protestó por la actitud opaca del régimen iraní y su pobre cooperación a la hora de rebajar las preocupaciones mundiales sobre lanaturaleza militar de su programa nuclear. El Consejo de Derechos Humanos de la ONU informó acerca de severas violaciones humanitarias en el país persa. Un grupo iraní opositor en el exilio –el mismo que expuso el programa nuclear clandestino de los ayatolás en el 2003– denunció esos mismos días que Irán construyó otro sitio de enriquecimiento de uranio cerca de Teherán. Expertos militares notaron que Irán sigue dedicado a la construcción de misiles balísticos intercontinentales –cuyo único propósito es transportar ojivas nucleares a largas distancias–, tema que no figura en el marco en que están moviéndose los negociadores.

Todo el mundo está expectante, al borde de sus sillas ante el advenimiento de un Irán nuclear.Salvo Barack Obama y John Kerry, que avanzan envueltos en optimismo, convencidos de que lograrán domesticar al régimen de los ayatolás.

Fuente: elmedio

2 comentarios to “El discurso de Netanyahu”

  1. Con el correr de los acontecimientos proféticos, los EE.UU, le darán la espalda a Israel, y quedándo solo para resolver el problema mundial…… La fuerza de Israel, no son las organizaciones mundiales, !!! ningunas¡¡¡, su fuera viene de Dios, porque Israel es pueblo suyo, la niña de sus ojos, sus enemigos tendrán que pasar por la IRA del Dios viviente, que terrible día, si estos impíos supiesen lo que los espera…. de seguro que sentirián temor, pero como estan dominados por el diablo, e hijos suyos son…. porque el diablo solo vino para matar, robar y destruir, y eso será el final de esas naciones, que juntamente con sus jefe diablo serán destruidos.

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  2. muy mistico todo esto, y yo que soy mas realista,,y no tan optimista,,,,digo,que dejemos los fanatismos y cuidemos nuestras vidas, saliendo con inteligencia, derrotandolos, asi, como veo ahora, que se matan entre ellos mismos mientras construimos un mundo mejor, sin odio, solo cultivando los pueblos se sale, y no quemando libros,,ni haciendose mas religiosos,,,,los gobernantes,y,la prensa debe cambiar, y jugarse,,son los mas responsables de la fatalidad en el mundo, porque se venden por unos euros,,,,,que digan verdades,,,,,,,,por lo pronto aqui en Israel,estamos en el buen camino,,,

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