Un lugar donde los niños se suicidan

por foxylady

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Fuente: EL MUNDO

Canadá    Attawapiskat, el pueblo donde hasta los niños se quieren suicidar

Un chico del pueblo, cabizbajo frente a un “graffiti” que dice: “Los niños de Attawapiskat necesitan un nuevo centro. Ahí es donde nuestra educación comienza. Líderes futuros”.

Entre una mina rica de diamantes y la atroz marginación, Attawapiskat es un pueblo perdido de 1.800 aborígenes que tiene en vilo a Canadá. Guiados por una directora de cine y la carta de Amy, que perdió a su prima de 13 años, viajamos al corazón de la tragedia. Soy Amy Hookimaw. Tengo 13 años de edad. Nací y vivo en Attawapiskat…Hay chicos de nueve, 10, 11 que me preguntan: “¿Por qué la gente no se asusta cometiendo suicidio? o “¿Por qué toman pastillas?”…Me sentí realmente mal cuando una pequeña me dijo que ella quería suicidarse y le dije: “No lo hagas. Tu vida es preciosa y tienes una vida entera por delante”. Entonces dijo: “Gracias. Eso era todo lo que quería escuchar”…Yo misma, cuando caminaba con mis amigos por una carretera invernal, comencé a tener pensamientos suicidas. Nunca los volví a tener porque estuve hablando con mi madre acerca de eso. No sabía que se preocupaban por mí”. Amy, la niña de la carta, tiene la misma edad que tenía su prima Sheridan Hookimaw cuando, en octubre pasado, con su suicidio, desencadenó un seísmo social que ha sacudido hasta el mismísimo primer ministro de Canadá, Justin Trudeau. Desde hace seis meses, los intentos de suicidio colectivos se suceden en la ciudad de 1.800 habitantes donde la pobreza extrema convive con una de las mayores minas de diamantes del mundo desarrollado. El sábado de la semana pasada, 11 habitantes quisieron matarse. El mayor tenía 71 años; el benjamín apenas cumplía 11 años. Por ellos, y por todo Attawapiskat, el primer ministro tuvo que decretar el estado de emergencia. Ocurrió el lunes, día de otro pacto suicida con 13 chicos involucrados, incluyendo uno de apenas nueve años. Sólo entre marzo y lo que va de abril, más de medio centenar de vecinos intentó seguir los pasos de Sheridan. Tenía una sonrisa pizpireta, jugaba con su móvil cotidianamente, se sentía desolada. Sola en un pueblo de casi 2.000 habitantes, entre belleza y miseria, entre caminos de hielo y un río que canta al pasar. Entre el bullying la melancolía. A 90 kilómetros una mina de pura riqueza. Con la muerte de Sheridan afloró todo: la desolación por estar en un condado que Canadá había olvidado, donde los niños quieren que les prestes atención, donde la tasa de paro alcanza al 70% de la población, el alcoholismo destroza hígados y familias. Y el racismo, siempre la discriminación por el color de piel. Una pandemia que maquilla a medias un tuit de Justin Trudeau: “Las noticias son desgarradoras. Vamos a seguir trabajando para mejorar las condiciones de vida de todos los pueblos indígenas”. Attawapiskat es una First Nation [ léase primera nación], una comunidad de nativos, de primeros americanos. Es el epítome de un mundo abandonado: el de los 1,4 millones de aborígenes canadienses, el 4% de la población. Una paradoja terrible en el país con la clase media más rica del mundo [más de 75.000 euros de ingresos para una familia de cuatro miembros]. En en el pueblo de Amy y su difunta prima Sheridan, los nativos están sentados sobre un edredón de piedras y metales preciosos. En su territorio está una mina, la de los De Beer, los todopoderosos amos de los diamantes en el mundo, que produce no menos de mil millones de euros anuales. Dos mundos. Esta situación la vivió y filmó Victoria Lean que. Llegó en 2008 junto a su padre. Uno de los peores momentos de su documental es cuando un chico lanza un puñado de tierra a un graffiti [en el que se lee:”Los niños de Attawapiskat necesitan un nuevo centro…Ahí es donde nuestra educación comienza. Líderes futuros”[¿ Quién es él? -No me siento cómoda hablando de él en detalle. No solo porque es menor. También porque he oído que es uno de los jóvenes que recientemente intentó suicidarse.-Es un mensaje de rebelión el del pequeño?-Con todo derecho… Son muy fuertes. Pero el sistema que debería protegerles no está con ellos. El Gobierno canadiense ha ignorado a estas comunidades durante décadas.-¿ Lloró en Attawapiskat?-Estaba en la comunidad en mayo pasado, trabajando para una proyección. Una de las protagonistas de la película me estaba ayudando a conseguirlo. Estaba en su casa y ella había estado viendo las noticias. Habían estado cubriendo los resultados de la Comisión de Verdad y Reconciliación [150.000 niños indígenas fueron internados contra de su voluntad y sufrieron abusos psicológicos y sexuales; desaparecieron por miles]. Era un horror reconocido por el gobierno después de tantos años. Era lo que habían padecido ella y los suyos. Fue un momento de catarsis. Lloré con ella. El activista español Manuel Tapial, que vive en Canadá, comenta la situación global de los indígenas: “Acabo de recorrer el país casi de costa a costa. El creciente desarrollo ha ido arrinconando a los nativos en reservas donde le alcohol y las drogas siguen haciendo estragos… En las reservas que pegan con ciudades como Montreal o Toronto se nota en el hecho de que viven en la mendicidad…Muy triste”. (Resumen de la publicación original que es más extensa.NT:foxylady)

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