Posts tagged ‘Nakba’

noviembre 7, 2013

La invención del pueblo “palestino”

por Tersites

Inauguro una nueva etiqueta en el blog, que como indica el titulo de esta entrada se llama : La invención del pueblo “palestino

Al igual que en otra etiqueta mia (La industria de la Nakba) me inspiro (jeje)  en las obras de destacados antisionistas para titularlas

Mucho se ha hablado acerca de las diferentes Aliás que el pueblo judio protagonizó en dirección a su legitima tierra de Israel. Es un hecho historico conocido y estudiado

Pero por cuestiones que no alcanzo a comprender, nadie habla de las migraciones poblacionales de personas arabes y no arabes que se produjeron poco antes y durante el sionismo y que acabaron configurando el novedoso pueblo “palestino”

Si se echa en cara a los israelies el origen polaco de Ben Gurion o ucraniano de Golda Meyer …¿Qué decir del origen libanes de Habache, egipcio de Arafat o sirio de Izzadin al Qassam?

Asi que esta sección nace con la intencion de aglutinar toda la informacion que se vaya recabando sobre las migraciones de pueblos foráneos a “Palestina”  que en los siglos XIX y XX (tambien en el s. XVIII)  acabaron por conformar  el recientisimo y artificial pueblo “palestino”, quizas el mas reciente de los pueblos que habitan la tierra  y del que no se sabia nada hace cien años pues eran arabes o, como mucho, sirios del sur y que nunca reclamaron una patria hasta despues del sionismo

Tan reciente de hecho como que solo empezaron a considerarse así, “palestinos”,  a finales del siglo pasado

Empezamos con la primera evidencia (Seguiran más).Este es un extracto del libro Historia de Palestina. De Gudrun Krämer, ed siglo XXI, pag 61:

“El desarrollo de la agricutura  y el comercio trajo consigo cierta prosperidad a la región controlada por él,  acompañada de una relegación deliberada de los beduinos que en la década de 1740 HABIAN AFLUIDO EN GRAN NUMERO  al norte de Palestina DESDE LA PROVINCIA SIRIA DE RAQQA ...”

 

octubre 5, 2013

La industria de la Nakba: notas historicas

por Tersites

Este es uno de los capitulos más importantes de Pallywood y la base fundamental, o una de ellas, de su exagerado victimismo publicitario, en ocasiones rozando el patetismo

Hay consideraciones que habitualmente eluden los propagandistas, a sueldo del ministerio de información “palestino”, que resultan fundamentales para fijar el escenario de la mal llamada Nakba

Y digo mal llamada Nakba, por que la Nakba, la tragedia, no tiene nada que ver con los refugiados, lo que realmente se conmemora en el dia de la Nakba es, simplemente, la existencia de Israel, lo cual, obviamente es una tragedia, para aquellos que, como, tradicionalmente,  los “palestinos” no soportan su existencia

Esas consideraciones que habitualmente obvia la poderosa factoria de ficcion, conocida por Pallywood y su legion de estomagos agradecidos son las siguientes:

-Hubo cientos de miles de refugiados judios que se vieron obligados a huir de sus paises (musulmanes) de residencia para salvar sus vidas y huir de la amenaza de sus gobiernos, o por lo menos de una situacion harto dificil

-La marcha de ciudadanos arabes de Israel, es responsabilidad directisima, por accion u omision, de los mismos dirigentes arabes, o en el peor de los casos, consecuencia de una situacion de guerra y miedo

-Despues de la guerra Israel se ofrecio a aceptar a los refugiados arabes que se marcharon dentro de un acuerdo de paz, esto fue rechazado por los arabes

-Nunca se ha contemplado ninguna indemnizacion ni reconocimiento a los refugiados judios

– La responsabilidad de la guerra de 1948, y con ello, sus consecuencias, recae directisimamente sobre los “palestinos” y los arabes

-Precisamente los arabes y “palestinos” querian limpiar etnicamente de Judios la tierra de Israel, mediante la violencia y la guerra, genocidando, si fuera necesario,  al pueblo hebreo

El profesor Culla, en su libro “Breve Historia del sionismo”, da unos datos muy interesantes, y, algunos de ellos,  no muy conocidos. Cito unos extractos:

“… así como la resuelta voluntad de no aceptarlo (el estado de Israel y el Plan de particion de la ONU); Al Wahda, el diario de los Husseini, proclama: -Aquello que en Lake Sucess han escrito en negro, en Palestina lo borraremos en rojo-” (pag. 235)

“Otra señal en el mismo sentido son las sangrientas agresiones que sufren las comunidades judias de Damasco, Alepo, Beirut, Adén, con un balance de decenas de muertos y un efecto devastador sobre la desigual y segregada, pero milenaria, convivencia árabe-judia”

“durante los cuatro primeros meses (de diciembre a marzo) dentro de la fase intercomunitaria de la guerra, la Haganá mantiene una estrategia defensiva...”

“…tampoco en la docena larga de asentamientos judios que los arabes conquistaron durante toda la guerra consintieron ninguna presencia ulterior de los vencidos

“… cuando un área de población árabe ubicada dentro o en la vecindad del futuro estado hebreo se veia cercada o amenazada por las fuerzas judias, muchos de sus habitantes optasen por la huida preventiva ….”

“… las noticias y la propaganda a proposito de Deir Yassin, arruinan la confianza de los civiles arabes en las fuerzas propias, siembran el pánico y desatan una contagiosa psicosis de huida cada vez que la Haganá inicia un ataque” (pag. 255)

“los árabes de las ciudades y de los campos abandonaban ahora casas y terrenos al primer tableteo de ametralladoras” (pag 256)

“En ciudades mixtas  como Tiberiades y, sobre todo, Haifa, los responsables civiles hebreos intentan convencer a sus vecinos arabes para que se queden, pero sin demasiado éxito, y el éxodo de los grandes nucleos arrastra el de las áreas rurales circundantes” (pag 256)

“… y tambien la ausencia de contramedidas o instrucciones tendentes a cortar la hemorragia (en Haifa, el Alto Comite Arabe aconsejo continuar la huida)  …”

“… tal como explica el rey Abdullah a finales de abril: Los refugiados de Tiberiades, agradecidos, han sido instalados en Irbid y no desean regresar hasta que la totalidad de  Galilea haya sido LIMPIADA de judios, lo cual sucedera, si Dios quiere, despues del 15 de mayo”

“… el secretario general de la Liga Árabe, Azzam PAchá, manifiesta: SERA UNA GUERRA DE EXTERMINIO, UNA TERRIBLE MATANZA, comparable a los estragos de los mongoles y las cruzadas”

“… Ahmed Chukeiry, afirma que el objetivo de la invasion es la ELIMINACION DEL ESTADO HEBREO” (PAG 263)

“… la prestigiosa universidad  islámica de Al Ahzar, en el Cairo, proclama la yihad, la guerra santa contra el sionismo”

mayo 27, 2010

El día de la ‘Nakba’ y del engaño

por Tersites

Los palestinos ostentan el título de refugiados desde hace más de seis décadas. Se las han ingeniado para crear su propia narrativa histórica peculiar. Este mito se ha ido inflando como una burbuja, por lo que se hace necesario explotar dicha burbuja y presentar los hechos fehacientes: la población palestina era escasa antes de la primera aliá (ola de inmigración judía sionista), cientos de miles de judíos fueron expulsados también de los países árabes y en ningún lugar del mundo hay precedente alguno sobre el derecho de retorno.

 Muchos de los árabes que huyeron se vieron obligados a hacerlo bajo la presión de sus dirigentes
La Nakba, la historia de los refugiados palestinos, es el mayor éxito de la historia moderna. Un éxito que es una absoluta impostura. Ningún otro grupo de “refugiados” del mundo disfruta de una cobertura mediática global tan amplia. No hay semana en que no haya una conferencia, otra conferencia, en que se trate la triste situación de los palestinos. No hay campus occidental que no dedique innumerables eventos, conferencias, publicaciones, cada año, o cada mes, para recordar a los refugiados palestinos. Se han convertido en la víctima por antonomasia. Desde que los árabes, y entre ellos los palestinos, declararon una guerra de aniquilación contra Israel, el mundo ha sufrido un millón de calamidades, injusticias, separaciones, movimientos de población, actos de genocidio y masacres así como guerras, pero la Nakba de los palestinos ocupa un lugar privilegiado. Un habitante de otra galaxia que visitara el planeta Tierra podría pensar que esta es la mayor injusticia del universo desde la Segunda Guerra Mundial. Por lo tanto, hay que reventar esta mentira. Hay que presentar los hechos tal y como son. Hay que desvelar el engaño.

Los judíos llegaron a la Tierra de Israel, que formaba parte del Imperio Otomano, en sucesivas olas de poca envergadura, incluso antes de la primera aliá. Cabría preguntarse: ¿expulsaron realmente a millones de árabes? “, yNadie discute que en aquellos años no había “palestinos”, ni “Palestina tampoco existía una “identidad palestina”. Y sobre todo, no existía una frontera real entre los árabes de Siria, Egipto o Jordania. Había un movimiento constante de personas. En los años en que Muhamad Ali y su hijo conquistaron estas tierras, desde 1831 hasta 1840, enviaron a muchos árabes de Egipto a Gaza, a Jaffa y a otras ciudades. Los judíos que llegaron también en aquellos años a Jaffa dieron lugar al desarrollo de la ciudad.

Existe una polémica entre los historiadores sobre el número de árabes que habitaban en esos años en Palestina, que agrupaba de hecho, varios distritos sujetos a Damasco o Beirut, formando parte del Imperio Otomano. La prueba más importante de la situación antes de la primera aliá es un testimonio que ha caído en el olvido, quizá no por casualidad. Se trata de una delegación de investigadores británicos (The Palestine Exploration Fund), que recorrió la parte occidental de Israel entre 1871 y 1878 y publicó un mapa exacto y auténtico de la población, según el cual el número total de habitantes era de aproximadamente 100.000 personas.

Otra cuestión también controvertida reside en la envergadura de la inmigración árabe a Israel a raíz del sionismo. Winston Churchill dijo en 1939: “A pesar de no ser perseguidos, los árabes fluyeron masivamente hacia esas tierras y se multiplicaron de tal manera que la población árabe creció más de lo que habrían podido sumar todos los judíos del mundo a la población judía”.

Durante los años que duró el mandato británico había aquí dos poblaciones: la judía y la árabe. El territorio del mandato original, en virtud de la Declaración Balfour, incluía la ribera oriental del Jordán.La zona, como se ha señalado, estaba escasísimamente poblada. El establecimiento de un hogar para el pueblo judío no representaba injusticia alguna, porque no había aquí un Estado ni había aquí un pueblo. Este era el verdadero fundamento de la Declaración Balfour.

Al mismo tiempo que la ONU se pronunciaba sobre la propuesta de partición, los Estados árabes declararon una guerra de aniquilación contra Israel. El resultado es conocido por todos. La declaración de la guerra implicó que cientos de miles de árabes se vieran obligados a marchar a los países vecinos. Muchos de ellos huyeron. Muchos testificaron que se vieron obligados a salir bajo la presión de los dirigentes. Hubo también quienes fueron expulsados en el fragor de las batallas y la guerra. Unas 600.000 personas se convirtieron en refugiados.

La experiencia vital por la que pasaron los árabes se convirtió en la Nakba, cuya historia se fue inflando con los años. Se convirtieron en los únicos expulsados de todos los países y conflictos. Y no hay mayor mentira que esta. En primer lugar, porque al mismo tiempo sucedía también la Nakba judía: con el mismo telón de fondo, el mismo enfrentamiento, más judíos de países árabes, más de 800.000, fueron desposeídos y expulsados. Ellos no declararon una guerra de aniquilación contra los países de los que procedían. En segundo lugar, y lo que es más importante, más de 50 millones de personas han pasado por la experiencia de los movimientos de población como consecuencia de conflictos nacionalistas o al crearse nuevos Estados-nación. No hay ninguna diferencia entre los árabes de Palestina y los demás refugiados, incluidos los judíos. Solo en la década posterior a la Segunda Guerra Mundial, y solo en Europa, fueron más de 20 millones las personas que pasaron por la experiencia de un movimiento de población. Esto ha sucedido también posteriormente, durante el conflicto entre griegos y turcos en Chipre, entre Armenia y Azerbaiyán, entre los países que se crearon como consecuencia del desmembramiento de Yugoslavia, y en muchas otras zonas de conflicto en el mundo.

Ahora, son solo los palestinos, los únicos entre todos esos grupos, los que ostentan el título de refugiados desde hace más de seis décadas. Ellos han conseguido crear su propia narrativa histórica peculiar. Este mito crece progresivamente incluso con la ayuda de UNRWA, un órgano dedicado exclusivamente a tratar la cuestión de los refugiados palestinos, por separado del resto de los refugiados del mundo. La tragedia es que si los palestinos hubiesen recibido el mismo trato que los otros refugiados por parte de la comunidad internacional, su situación hoy por hoy sería mucho mejor.

En muchos de los debates en los que he participado, he preguntado a mis colegas, defensores de la narrativa palestina, ¿desde cuándo los expulsados que han declarado la guerra, y la han perdido, pueden beneficiarse del “derecho de retorno”? ¿Hay algún grupo de las decenas de grupos, alguna de las decenas de millones de personas que han pasado por la experiencia de la expulsión durante el siglo pasado, que se haya beneficiado del “derecho de retorno” causando con ello la destrucción política de un Estado-nación? Hasta hoy no he recibido respuesta. Porque ese derecho no existe.

La referencia más seria sobre la cuestión del derecho de retorno la encontramos en el Acuerdo de Chipre, a instancias del anterior secretario general Kofi Annan. El acuerdo no reconoce el derecho de retorno, a pesar de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos reconoció los derechos de los peticionarios griegos de la parte turca al retorno y a la devolución de sus bienes. Es decir, no todo precedente legal se puede convertir en una realidad política o de Estado. El acuerdo recibió el beneplácito de la comunidad internacional en general y de la Unión Europea en particular. No es casualidad que los palestinos no mencionen el precedente de Chipre. La razón reside en que el derecho de retorno fue limitado en ese caso, de manera que la mayoría turca se mantuviera siempre en un mínimo del 80%.

Es importante recordar también la Resolución 194 de la ONU, en la que se basan los palestinos. La resolución establece las siguientes condiciones: reconocimiento del Estado judío, que deben producirse las condiciones apropiadas y que los que solicitan regresar deben aceptar vivir en paz con sus vecinos. No hace falta recordar que los palestinos insisten en no reconocer al Estado judío, cosa que deja claro que las condiciones apropiadas no se cumplen.

Una de las alegaciones palestinas es que para resolver el conflicto hay que reconocer la Nakba palestina, y sobre todo la responsabilidad de Israel con respecto al problema de los refugiados. Todo lo contrario: la exageración del mito de la Nakba es lo que retrasa una solución al conflicto. Los palestinos están ocupados en magnificar el problema, inflarlo, exigiendo algo que no tiene precedentes internacionales. Fueron ellos los que se opusieron a la partición. Fueron ellos los que incitaron a la aniquilación. Fueron ellos los que declararon la guerra.

Mientras sigan con el mito de la Nakba, haciendo caso omiso de los hechos fundamentales, no hacen sino eternizar su propio sufrimiento. Y a pesar de todo esto, los palestinos merecen respeto, libertad y también independencia. Pero al lado de Israel. No en lugar de Israel. Y no a través de la Nakba que no es más que un fraude político y un fraude histórico.

Ben Dror Yemini es analista israelí. Una versión más extensa de este artículo se publicó en el diario Maariv el pasado 15 de mayo.

Fuente: El Pais