Posts tagged ‘shabat’

noviembre 28, 2014

Que significa el Shabbat

por goal

ITON GADOL

Shabat Shalom con velas

Shabat en hebreo quiere decir: “Cesar de crear”. Algunos piensan que el Creador del mundo, en Shabat, cuando llegó el séptimo día descansó, otros explican que además reposó. La explicación verdadera es que dejó de crear. La creación se hizo en seis días y en el séptimo día- de hecho en hebreo Shabat Shbita significa huelga- es un día donde se deja de crear materialmente para que sea una jornada dedicada exclusivamente al crecimiento verdadero de la persona que es el espiritual.

Nuestra Torá Kedushá nos enseña que durante los seis días de la semana, el hombre tiene el desafío de vincularse con la creación y transformar la materia existente en lo que él considere necesario para lograr su sustento económico. Cuando llega el séptimo día se requiere hacer un impasse, es decir, cortar en forma total su vinculación con lo material y dedicarse al regocijo espiritual.
El Shabat es como el objetivo de la semana, porque el hombre no nació para comer o pasear, sino que está en este mundo para vincularse con la creación y tener una vida inspirada y crecer espiritualmente, por eso muchos que no conocen el Shabat, lo ven como un día que no se pueden hacer ciertas actividades. Si bien es verdad que pueda ser una forma de definirlo, es un error entenderlo así. El Shabat es quizás uno de los regalos más hermosos que HaShem le dio a Am Israel, por lo que se puede hacer y no por lo que no hay que hacer, porque el Shabat es un día donde la persona está como si fuera un día de fiesta.
En Shabat, la persona se conecta con su creador, sus hijos, canta, reza, estudia, observa la creación, tiene la oportunidad de mirar su vida de forma más profunda y ver por dónde deberían pasar sus iniciativas, cuáles son sus desafíos, poder reflexionar y repensar hasta qué punto está la persona preocupada por lo trascendente y no está obsesionado y preocupado por lo accesorio.
El Shabat es una oportunidad excelente para que la persona se dé cuenta que quizás no se está dedicando al regocijo espiritual ni a preocuparse porque sus acciones sean fuente de bendición en este mundo, y quizás está sumido en la vida material. Lo peor que le puede pasar a una persona es llevar una vida exclusivamente material, y la manera de tener éxito en su vida es comprender, cuál es el motivo de su creación, el objetivo de su vida y tratar de que su accionar esté en consonancia con este objetivo.
Por eso yo invito a las personas que no tuvieron la oportunidad de vivenciar un Shabat que se acerquen a estudiarlo y vivirlo, se acerquen a casas donde lo respetamos. Para que se den cuenta que los que respetamos el Shabat nuestra vida no pueda tener sentido sin éste. Es nuestro peor castigo que nos lo quiten, porque es el día en el que tenemos el cable a tierra, nos vestimos de fiesta y cantamos a pesar de todas las circunstancias negativas que una persona pueda vivir, nos conectamos con el Creador, entendemos la vida y los desafíos y así podemos empezar la semana desde otro nivel y si esa semana se vive bien, cuando llega el otro Shabat estamos en una categoría más alta, de más conexión, de más plenitud y así la persona puede acceder a tener una vida elevada y transformarse en un verdadero protagonista de la creación, intermediario de la salud, contribuir a la paz y de esta manera iluminar este mundo como se necesita.

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junio 1, 2013

El Ángel de los Huérfanos. Un padre. 100 hijos. 20 años. Una historia de proporciones épicas.

por goal

El angel de los huerfanos

Cuando la Segunda Guerra Mundial estalló con toda su furia, los judíos europeos luchaban por seguridad, buscando desesperadamente un refugio que los protegiera de la locura de Adolf Hitler. En el medio de esta batalla por la supervivencia, el Reb Yona Tiefenbrunner abandonó sus posibilidades de conseguir refugio para salvar a cientos de huérfanos judíos de la máquina asesina nazi.

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julio 20, 2012

Parashá de la semana:Ki tisá.Shabat Shalom !

por bajurtov

Resumen de la parashá Ki Tisa

En el censo los israelitas varones mayores de veinte años, debió pagar medio Shékel de plata; que era usado para la construcción del Santuario…

Aunque la construcción del Mishkán era de la mayor importancia, no debía anular la observancia del Shabat y el pueblo recibió órdenes de cesar todo trabajo durante el día de descanso.

Moshé había permanecido en el monte Sinaí durante cuarenta días y cuarenta noches, y el pueblo, temiendo que no regresara, reclamaba un objeto visible que pudiera adorar. Persuadió a Aharón para que diera forma a la imagen de un becerro, fundiendo el oro de sus Joyas. Ese despliegue de herejía provocó la ira de Di-s, que ordenó a Moshé que descendiera. Le informó del pecado de Israel y declaró que destruiría a esa nación traidora. Moshé suplicó al Señor que tuviera piedad y no diera a los egipcios la oportunidad de regocijarse con la desgracia de los israelitas, sino que recordara Su pacto eterno con los patriarcas. Al oír este ruego, HaShem concedió al pueblo judío una nueva oportunidad.

Mientras descendía de la montaña el 17 de Tamuz, con las dos Tablas de la Ley grabadas por Di-s, al observar la oprobiosa conducta del pueblo, las arrojó al suelo. Luego destruyó el becerro de oro y lo echó al fuego, después de lo cual lo molió hasta convertirlo en polvo, que echó en una corriente de agua de la cual hizo beber al pueblo. El amor y la compasión de Moshé por el pueblo lo impulsó a rogar al Señor que lo perdonara, pues si fuera destruido él perdería el deseo de vivir. La respuesta que recibió fue que sólo serían castigados aquéllos que habían pecado intencionalmente, y que en vista de la intercesión de Moshé el pueblo sería conducido a la Tierra Prometida por un enviado de HaShem, no por El mismo. Al enterarse de la reprobación del Señor por sus acciones, los israelitas se lamentaron y se quitaron los ornamentos en señal de pesar.

Una vez más Moshé ascendió solo a la montaña, llevando consigo las dos nuevas tablas de piedra que se le había ordenado preparar. Di-s descendió en una nube, se reveló como el Señor de la Piedad, la Bondad y la Verdad, y renovó Su pacto con Israel repitiendo los principales mandamientos que había dado previamente. Estos incluían la prohibición de la idolatría, la observancia de las festividades y la santificación del Shabat.

HaShem inscribió los Diez Mandamientos en las dos tablas de piedra, mientras Moshé registraba el contenido del pacto renovado. Después de pasar otros cuarenta días y cuarenta noches en la montaña, lapso durante el cual se abstuvo de comer y beber, Moshé descendió de la montaña y regresó al campamento. http://www.jabad.org.ar/parasha-de-la-semana/?ppf=&cat=3917