Posts tagged ‘siglo xvii’

junio 2, 2013

Bankia y las naves de Batavia…un judío sefardí denunció las trampas de la Bolsa de Amsterdamen el siglo XVII

por goal

Bankia y las naves de Batavia

En el siglo XVII, cuando los especuladores vendían en corto acciones de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, un judío sefardí denunció las trampas de la Bolsa de Amsterdam.

Los inversores que han orquestado la venta de las acciones de Bankia, a fin de hundir su cotización antes del canje oficial por las preferentes, han recurrido a una práctica -la venta en corto- que era conocida en Holanda a comienzos del siglo XVII. Los excesos de la especulación surgieron son tan antiguos como la bolsa de Amsterdam e igual que hoy soliviantaron a la opinión pública contra sus protagonistas, que entonces ya negociaban con títulos sin poseerlos realmente, una práctica conocida como ‘windhandel’ y hoy llamada ‘venta al descubierto’.

La historia arranca en 1602, en el mercado al aire libre de Warmoestreet, donde se negociaron las primeras acciones Amsterdam. La bolsa peregrinó después por diferentes puntos de la ciudad hasta que se estableció en una sede en 1611. Aún quedaba un cuarto de siglo para la burbuja de los tulipanes, pero ya se había promulgado un edicto contra el ‘windhandel’. Databa de 1610 e intentaba atajar sin demasiado éxito una plaga que alarmaba a los pequeños accionistas: los individuos que se desembarazaban masivamente de acciones de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, la que fletaba los barcos que navegaban hasta la actual Indonesia. Uno de los efectos que conseguían era asustar a los inversores menos templados o indefensos para que vendieran a toda prisa.

Un segundo edicto contra tales prácticas se aprobó en 1621, año en que la especulación se recrudeció al surgir otra sociedad por acciones, la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales. El problema persistía a pesar de los intentos de erradicarlo, y en 1630, 1636 y 1677 hubo que introducir nuevas normas protectoras que recogían, como las anteriores, la llamada ‘apelación a Federico’, una fórmula teóricamente disuasoria, en virtud de la cual se podía repudiar una operación ‘windhandel’ con el benplácito de la Justicia.

El tal Federico fue un magistrado principal de Amsterdam, Federico Enrique, del que quizá se acuerden en Comisión Nacional del Mercado de Valores. Lo esencial del negocio bursátil, con sus virtudes y sus trapacerías, surgió en Amsterdam hace cuatrocientos años. Cuando los barcos holandeses zarpaban hacia Batavia (hoy Yakarta) para regresar cargados de especias y de oro, las acciones de la Compañía de las Indias Orientales eran objeto de una batalla entre dos bandos que peleaban en la bolsa con las armas de la astucia, el rumor y la mentira, expectantes ante el éxito o el fracaso de las exploraciones por el Índico.

A un lado se alineaban los ‘toros’, que apostaban a que la cotización de los títulos subiera. Enfrente tenían a los ‘osos’, que jugaban a la baja. Unos y otros jugaban con la incertidumbre sobre los cargamentos transoceánicos y usaban la terminología de la City londinense o de Wall Street, empezando por la palabra ‘acción’, que procede de ‘actie’, término que se empleó en Amsterdam a partir de 1606. En aquella ciudad se compraban acciones con dinero prestado (hasta el 80% de la operación) y unos pseudotítulos que alimentaron un mercado paralelo finalmente ilegalizado por la Justicia, que lo relegó a la consideración de juego.

Existían los contratos de futuros (compromiso de adquirir unos títulos en una fecha y a un precio determinados, lo que a veces se usaba para ventas en corto). Las opciones tenían dos variedades. La llamada ‘call’ obligaba a vender unos títulos a una fecha y precio determinados si la otra parte, la que había comprado el privilegio de adquirirlas, decidía ejercerlo. La modalidad ‘put’ era el compromiso de comprar unas acciones, también a fecha y precio fijados, si el que había pagado por el derecho a venderlas lo hacía valer. En ambos supuestos, la prima que se abonaba por la opción variaba según los plazos acordados y las expectativas sobre las cotizaciones.

Durante décadas, las acciones subieron y bajaron en Holanda merced a operaciones sofisticadas, empujadas por noticias y falsedades sobre el comercio del Índico y el Caribe, y por los rumores sobre la guerra con España y la de los Treinta Años. Los chanchullos no tardaron en indignar a los inversores y provocaron un debate. En 1687, un abogado llamado Nicholas Muys Van Holy publicó una filípica contra la manipulación de la bolsa con información privilegiada. La única forma de erradicar tales actividades, sostenía, era que todas las transacciones de acciones quedasen registradas y fuesen gravadas con un impuesto. Y eso parece que ocurrió en 1689.

Un año antes, en 1688, había aparecido otro texto sobre la bolsa de Amsterdam, una obra extraña que explicaba cómo se cerraban los tratos bursátiles, detallaba las triquiñuelas de ‘toros’ y ‘osos’, que a veces se vestían con el disfraz del adversario, y describía sus complicadas operaciones. El libro se titulaba ‘Confusión de confusiones’ -atinada descripción del negocio bursátil- y había sido escrito en español por un judío sefardí, el hispano-portugués José de la Vega, a imitación del estilo de Erasmo de Rotterdam y de otros pensadores; es decir, en forma de ‘Diálogos curiosos entre ‘un filósofo agudo, un mercader discreto y un accionista erudito’. El autor daba consejos a otros judíos que se habían cruzado el Canal de la Mancha para hacer negocios al Reino Unido, donde aquel año se produjo la Revolución Gloriosa que llevó al trono al holandés Guillermo de Orange. Un cambio histórico que coincidió con el impulso de las prácticas bursátiles en Londres.

read more »

julio 16, 2012

Se cumplen 70 años del día en que Francia antisemita envió a sus judíos a las cámaras de gas

por bajurtov

El día en que Francia sucumbió al nazismo

Homenaje a las víctimas de Vél d’Hiv. | AfpHomenaje a las víctimas de Vél d’Hiv. | Afp
  • Coincidiendo con la efeméride, se han desclasificado documentos de la época
  • Se ha celebrado una ceremonia en París en recuerdo a las víctimas en Drancy

La operación comenzó un 16 de julio de 1942: alrededor de 9.000 policías y gendarmes franceses bajo mando alemán con la misión de ‘limpiar’ las calles de París de judíos. Pocos pudieron escapar y la mayoría cayó en las garras de la esvástica genocida.

read more »