Posts tagged ‘vida’

agosto 29, 2015

¿Cómo es la vida de la comunidad judía de Irán?

por franny

¿Cómo es la vida de la comunidad judía de Irán?

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Larry Cohler-Eses durante su histórica visita de prensa a Irán.

Después de una histórica visita a Irán un reportero da detalles acerca de las condiciones de los judíos iraníes. Si bien no son “miserables”, la vida puede ser precaria.

Aunque la comunidad judía iraní que queda en Irán es pequeña, aún se mantiene viva… por ahora.

Larry Cohler-Eses, es el asistente del jefe de redacción del Daily Forward y el primer periodista de una misión judía que visita Irán en años. Habló sobre sus experiencias de primera mano con la judería iraní durante una entrevista especial el lunes.

“Es mucho más pequeña que la comunidad que existía antes de que Jomeini llegara al poder y el sha fuera derrocado,” dijo Cohler-Eses a Fareed Zakaria de la CNN. “Hay [sic] estimaciones, dependiendo de con quién se hable, de entre 9.000 y 20.000 judíos viviendo allá. Antes de la revolución en 1979, había entre 80.000 y 100.000.”

“Así que está claro que es posible vivir allí, pero muchos judíos han elegido hacer sus vidas en otro lugar desde que la revolución se implantó.”

La vida judía iraní es “rica”, señaló, con un hospital judío de 100 camas, 13 sinagogas activas, cinco escuelas judías y dos jardines de infantes.

Pero los judíos iraníes que permanecen allí encaran limitaciones, dijo. “No son miserables”, insistió. “Pero ellos sufren discriminaciones [sic].”

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Judíos iraníes. Foto Flash90.

“Uno de los líderes que he citado en mi historia, dijo que no son oprimidos, pero que hay limitaciones. Y eso es cierto y tiene múltiples significados”, explicó. “Si un musulmán asesina a un judío la pena aplicada es dinero por sangre (un pago en dinero para resarcir el asesinato). Pero, si un judío asesina a un musulmán, la pena es la ejecución.”

“Estaban muy orgullosos porque están echando atrás esas limitaciones a su manera”, agregó. “Pero ellos no cuestionan en modo alguno la legitimidad de la sharia [la ley islámica], que les ocasiona muchas desventajas.”

Cohler-Eses añade, además, su propia estimación de que Teherán mantiene una comunidad judía por razones políticas o de otra índole.

“Puede ser un activo político para ellos tener una comunidad de judíos, a pesar de una disminución de la misma, que pueden señalar y decir, -mira, estas son nuestras judíos en nuestro país y no estamos haciéndoles ningún daño”, mientras mantienen una posición en contra de Israel que, por necesidad, implicaría una guerra militar que mataría a muchas personas, entre ellas muchos civiles, con el fin de deshacerse de la idea de un Estado judío”, indicó.

Fuente:IsraelWTF

noviembre 13, 2014

Israel celebrando la vida en toda circunstancia incluso en las peores Vídeo

por goal

StandWithUs Español

Celebramos la vida y la creación. Celebrados a Hashem D.os dador y creador de vida y libre albedrío y no un idolillo salido de la mente calenturienta de un beduino analfabeto y criminal en todos los sentidos, pedófilo, asesino y ladrón.

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diciembre 13, 2013

Parashat ha’shavúa”Vaiejí”,vida eterna.SHABAT SHALOM!

por bajurtov

Cuando la Torá describe el fallecimiento del Patriarca Iaakov, utiliza el término hebreo “vaigvá”-expiró-, pero no agrega “y murió”…

“Y expiró y se reunió con su pueblo” (Bereshit 49:33)

Dice sobre esto el Talmud1: “Iaakov, nuestro Patriarca, no murió”.
Pregunta el Talmud: ¿acaso en vano lo eulogiaron los disertantes, lo embalsamaron los embalsamadores y lo enterraron los enterradores? A eso responde, que se aprende del versículo2: “y tú no temas Mi siervo Iaakov… pues Yo Soy tu salvador desde la lejanía y el de tu descendencia desde la tierra de su cautiverio”.

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noviembre 1, 2013

El regalo de una segunda oportunidad

por goal

Caratula de aishlatino

 

Nunca olvidaré ese momento de escalofriante silencio; el silencio de las personas muertas a mi alrededor.

Nunca olvidaré ese momento de escalofriante silencio; el silencio de las personas muertas a mi alrededor.

Era un hermoso día de verano en Jerusalem, y yo acababa de subir al autobús #14 camino a encontrarme con una amiga para cenar. Era el tipo de día que nunca pensarías que terminaría como lo hizo. Era el 11 de junio del año 2003, el día en que un terrorista suicida subió al autobús de la línea #14 en Jerusalem y se inmoló, asesinando a 16 personas inocentes y mutilando a muchas más. Fue el día en que mi vida cambió para siempre.

Yo estaba en ese autobús.

Recuerdo que elegí mi asiento sin mucho interés; esa elección salvó mi vida.

Lo siento como si hubiese sido ayer. Cuando cierro mis ojos, vuelvo a los eventos de ese día, los cuales continúan sumamente frescos en mi memoria. Recuerdo que elegí mi asiento sin mucho interés; esa elección salvó mi vida. Recuerdo que oí el ruido del metal doblándose y que sentí la onda expansiva mientras la explosión hacía pedazos el autobús. Recuerdo que inmediatamente cerré mis ojos, un aparentemente insignificante instinto neurológico que salvó mi vista. Y luego, recuerdo el momento de escalofriante silencio que siguió a continuación, un silencio tan aterrador, tan revelador; el silencio de las personas muertas a mi alrededor.

Luego grité. Grité tan fuerte que una extraña —que había escuchado la explosión a tres cuadras de distancia— escuchó mis gritos y corrió hacia el destrozado autobús para sacarme de él. Nunca olvidaré a la anciana que permaneció a mi lado cuando yo estaba quemada, sangrando y asustada. Nunca olvidaré la bondad y el amor que mostraron tanto las personas que conocía de toda la vida como quienes eran absolutos extraños para mí.

La gente siempre me pregunta cuáles fueron las lecciones que aprendí de mi experiencia. Son tantas. Vivo de otra forma. Siento que Dios me dio una segunda oportunidad y no la doy por sentado. Fue en ese momento, en medio de mi tragedia personal, que entendí que el mundo estaba lleno de actos de terror y destrucción, y que la única manera para perseverar y prevalecer frente a ellos era propagar la bondad y ayudar a quienes lo necesitan. En ese momento nació Strength to Strength (Fortaleza para Fortalecer), la organización que fundé para ayudar a las víctimas del terror en todo el mundo a superar el duradero trauma psicológico y físico, para que de esta forma puedan avanzar en sus vidas.

Creo que mi misión es vivir una vida que promueva todo lo opuesto a lo que ese día representa. Ahora entiendo cuán frágil es realmente la vida. Me doy cuenta de que controlo mucho menos de lo que pensaba, pero que eso no me exime de la obligación de dar lo mejor de mí. Mi misión se ha convertido en ayudar a la gente, y con esa misión he viajado por el mundo a muchos países que han sido impactados por el terror, y allí he conocido a algunas de las personas más asombrosas. Sé que nuestros caminos nunca se hubieran cruzado de no haber sido por una experiencia en común que nos unió.

Mi misión es vivir una vida que promueva todo lo opuesto a lo que ese día representa.

Lo más importante que he aprendido con el pasar de los años es que conectarse a otros sobrevivientes es un componente vital para salir adelante. Una sobreviviente en particular se ha vuelto una amiga tan cercana que no puedo imaginar mi vida sin ella. Hace tres años recibí una llamada del Departamento de Estado en Washington DC diciéndome que había una americana sobreviviente de Mumbai viviendo y trabajando en Ámsterdam. Ella estaba buscando ponerse en contacto con otros sobrevivientes de eventos similares. Yo ya les había ofrecido previamente asistir a víctimas americanas del terror internacional que necesitaran ayuda.

Nos conectamos en un nivel muy profundo en los primeros minutos de la conversación telefónica, la cual duró más de dos horas. Ahora ella es como parte de mi familia. Es la única persona que puede entender mis sentimientos cuando escucho sobre un ataque terrorista en algún lugar del mundo, y es alguien con quien puedo compartir mis preocupaciones y mi perspectiva de vida. Venimos de entornos, ciudades y religiones diferentes, pero nuestra experiencia y nuestra misión en común nos han unido para toda la vida.

Hace poco volví de un viaje a Israel. Ya no son sólo vacaciones; la mitad de mi tiempo la paso visitando personas que, en el día del atentado, abrieron su corazón y su mundo a mí, y se han convertido en parte de mi familia desde ese momento.

La vida está llena de incertidumbre, de cosas que atemorizan, de desafíos del tamaño de una montaña y de días en los que no sabes cómo sobrevivirás. Pero la vida también está llena de extraños que te sacarían de un autobús en llamas y que te abrazarían mientras lloras. Estas son personas que conociste toda tu vida o que no habías visto nunca antes, pero que cruzarían océanos y desiertos por ti. Mi vida ha estado llena de ambas y es la combinación de ellas lo que me recuerda a diario que estoy viva y que mi vida aún no está completa. Gracias, Dios, por darme una segunda oportunidad.

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